#4 TiemposEnred@rte

Jugar a La Utopía de la comunicación | Columna de Jorge Ramírez Pardo

Enred@rte


Si, como la mayoría de los mexicanos suponemos, podemos participar en la refundación de México, la comunicación desde la base, puede/debe ser un eje sustantivo.

Se volvió lugar común padecer/disfrutar, una suerte de “comunicación” contraria a la obligación constitucional para los denominados “mass media”: servir a la sociedad a quien simbólicamente representa. Nada más alejado de la práctica cotidiana. Salvo excepciones,  esos “mass media”, primero y primordialmente se sirven a sí mismos en función de ser un jugoso negocio a costa, incluso, de deformar e imponer hábitos de consumo, prácticas nutricionales “contra natura” y avalar/justificar, también, el deterioro ambiental si este conviene a sus patrocinadores (empresas mineras, para mencionar uno de los más impunes ecocidios). Algo más, en la parte informativa, su mayor ganancia está en ocultar o sesgar información a conveniencia.

En material electoral, siempre estuvieron del lado de guerras sucias, con apoyo significativo de algunos de sus principales patrocinadores, reconocibles estos también como máximos evasores fiscales, y aval de fraudes electorales.

La reciente elección, la de hace tres semanas, los rebasó. Las llamadas redes sociales, una fuerte amenaza ya activada para ellos, fue un factor determinante. Por ahí viene el futuro/presente de la comunicación. Ya está. Como los viejos partidos políticos, de cuando había izquierda, han trabajado discretos e, incluso, clandestinos y acosados.

NO SOLO REDES SOCIALES


La radio/televisión cultural y no comercial mexicana ha estado ahí. Algunos lustros parecía la pobre muñeca fea de la comunicación electrónica, pero discreta, creativa y tenaz ya es toda una fortaleza con el Canal 11 del Instituto Politécnico Nacional, TV UNAM en vías de expansión, Canal 22, y emisoras radiofónicas líderes por su fortaleza y vena creativa, con Radio Educación y Radio UNAM en la cúspide. Hay sistemas radio/televisivos estatales con relativa autonomía y giro creativo como los Michoacano, Mexiquense, Guanajuatense, Tlaxcalteca, Yucateco y Jaliciense.

Además, siempre constantes y a veces censuradas, las radiodifusoras indigenistas multilingües y multiculturales aportan a mantener vivas, avivando el uso de sus lenguas, las 56 naciones originarias mexicanas sobrevivientes a más de 500 años de marginalidad y discriminación.

Otro ejercicio radiofónico de singularidad y vitalidad en este momento es CaSa, sitio cultural que el pintor Francisco Toledo ha levantado en San Agustín Etla, en las cercanías de la ciudad de Oaxaca, taller de radio “Fábrica de ideas y sonidos en Oaxaca”, “busca desarrollar proyectos y técnicas de producción, locución, guionismo, programación y producción radiofónica”, a decir de sus organizadores, citados por Francisco Ponce para la revista Proceso.

Estas prácticas comunicativas alternativas se inscriben en el “México profundo” (una civilización negada), según lo denominó el etnólogo y antropólogo Guillermo Bonfil Batalla, autor de un ensayo/libro con esa denominación y forjador del Museo Nacional de Culturas Populares, inaugurado en 1982 y ubicado en el municipio de Coyoacán, CDMX, mismo que en su arranque y años subsiguientes reivindicó con exposiciones e investigaciones grandiosas su denominación de origen. Memorables son: “El maíz, fundamento de la cultura popular mexicana”, “Las cosas están del cocol y otros panes”, “La vida en un lance (pescadores rivereños)”, “Puros cuentos. Historia de la historieta en México”, “Reflejos y destellos de la Lucha libre. Arte y espectáculo”. De más reciente montaje son: “Tápame con tu rebozo”, “Un sueño entre hilos unidos de hamacas”, “La milpa espacio y tiempo sagrado”, “Gabriel Vargas (autor de La Familia Burrón). Homenaje 1915-2010”, “El viaje de la Muñeca Lupita”, “Trompos, muñecas y papalotes”, “El juguete popular en el arte y en la vida cotidiana”.

Lo anterior viene al caso porque, Alejandra Fraustro, próxima directora de la secretaría de Cultura nacional ya estuvo al frente de la dirección de Culturas populares y sus propuestas para el sector darían un giro sustantivo a la administración de bienes y recursos culturales, despojándolo del actual ejercicio excluyente y pendenciero.

PARA LA HISTORIA

No hay espacio para detallar, más allá de enuncia lo siguiente: en Latinoamérica, el ejercicio de la radiofonía al servicio de la educación entretenida y escolaridad, es basto en cobertura y cualidades. En cuanto a historia de los medios de comunicación en México hay numerosos estudios realizados por Fátima Fernández Christlieb, Florence Toussaint, Javier Esteinou Madrid, Raúl Trejo Delarbre, entre los más destacados autores.

COLETAZO DINOSAURICO

El conato del Instituto Nacional Electoral, a la ligera, de aplicar una multa millonaria a Morena, deja entrever un INE conformado por consejeros de evidente filiación política en partidos derrotados. Cuál neutralidad de criterios o arbitraje. Es sorprendente el trabajo tan deficiente y aval de la corrupción realizado por Lorenzo Córdova, su consejero presidente, y la mayor parte de su cuerpo de consejeros. El papá de Lorenzo Córdova, don Arnaldo, era un profesor e investigador universitario de altos vuelos en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Autor de un clásico sociológico/histórico: “La formación del poder político en México”, nada menos.

Pese a ello, y los magistrados aferrados a sus sueldos de 600 mil pesos mensuales, México camina.

Jorge Ramírez Pardo, enredarteslp@hotmail.com, periodista y cinematografista por la UNAM.

También lee: Toc toc, señores gobernador y secretario de Cultura… a desmontar la flema | Columna de Jorge Ramírez Pardo

Nota Anterior

Caminar las calles que habitamos | Columna de Jesús Alejandro Tello

Siguiente Nota

Oxnard: historia, desarraigo e infiltrados | Columna de Edén Ulises Martínez