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Jueves, domingo y lunes. Columna de Adrián Ibelles

THE PLAYBOOK.

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Ha pasado lo peor. La abstinencia se prolongó como nunca, ya fuese porque la temporada anterior fue asombrosa, o porque nos íbamos quedando sin grandes nombres en el camino. Cualquiera creería que sin Manning, Brady, Lynch o Johnson, la NFL no sería lo mismo. Pero si algo es bello de este deporte, es que va más allá de un puñado de estrellas: lo cierto es que en esta liga cualquiera puede ser Dios.

2016 pinta para ser el año en que muchos ídolos desplieguen sus habilidades, para romper récords y sentenciar el trofeo más anhelado del deporte americano. Seremos testigos además del retorno a nuestro país de la NFL y tendremos un nuevo campeón, que se antoja, salga de la Nacional.

Semana a semana tendremos en este espacio algunos apuntes sobre lo visto y lo vivido. Disfrutemos entonces cada yarda, pase e intercepción. Esto es football.

Desvencijado
La llegada de Mark Sánchez a la NFL provocó una gran reacción en nuestro país, y en parte de la comunidad latina que reside en EUA. El QB “mexicano” mostraba grandes aptitudes, capaces de encumbrarlo como un jugador de élite, a la par de Brees, Brady, Manning o el voluble pero siempre estelar Big Ben.

Sin embargo sus inicios padecieron de una presión tan fuerte que era casi imposible que el joven Mark lo resolviera por su cuenta. Fue perdiendo a poco la titularidad, y cometió tantos errores que fue gastando sus oportunidades.

Eagles lo aceptaron como su nuevo estandarte, una nueva morada para que el QB demostrara su talento, únicamente detrás de Michael Vick. De nuevo pudo llegar lejos, con lo irregular del desempeño de sus otros colegas. Pero no ocurrió.


A la salida de Peyton Manning de los Broncos, y con la increíble partida de Osweiler, Sánchez tenía todo puesto para tomar el puesto y adjudicarse el mando de una de las ofensivas más completas, y con mayores posibilidades en la Conferencia Americana. Verlo desvanecerse así me produce un desasociego grande, así como Tebow y Manziel, Sánchez puede ser otra estrella que se apaga. Un halo de esperanza surge de los Cowboys, aunque tal vez a Sánchez la liga le queda grande. Será un buen elemento de la LFA.

Augurio
Aun no se estrena en esta temporada, y muchos expertos ya le auguran un futuro brillante a Jimmy Garoppolo, suplente de Tom Brady y que ante el castigo de 4 partidos del veterano, vendrá a suplir la posición del hijo pródigo de los Pats.

Garoppolo lleva un par de años siguiéndole la pista a Brady, y ha aguantado comer banca mejor de lo que lo hicieron sus antecesores Matt Cassel, Brian Hoyer y Ryan Mallett, sobre todo considerando que la carrera del portentoso TB12 está por llegar a su fin. Kraft y Belichik saben que el cambio generacional es inminente, por lo que veremos si Jimmy puede llenar el vacío que dejará el mejor QB de esta generación.

Sigan en sintonía.

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