#4 TiemposColumna de Miguel Ángel Paisano Parga

José Escobedo Monsiváis, El Yaqui de Salinas  | Colaboración de Miguel Ángel Paisano

 

Con setenta años a cuestas y la mitad de ellos dedicados a ser cantautor, José Escobedo Monsiváis el único salinense que pertenece a la Sociedad de autores y compositores, con varios temas que tuvieron su mejor momento en los ochentas.

“El Yaqui de Salinas” escribió dos corridos a la tierra que lo ha visto crecer, como un homenaje al amor que le profesa al terruño que le regaló los mejores momentos de su vida, además de retratar el diario acontecer, por más trágico que este sea, como el corrido que compuso de los veinticinco campesinos, surgido del drama y el dolor vivido por las comunidades de Peñón Blanco y Conejillo, en donde verso por verso desmenuza la trágica historia del año del setenta y nueve, cuando un grupo de campesinos sufrió un trágico accidente al ser trasladados en un camión de volteo, rumbo a la capital de San Luis Potosí, para asistir a un mitin de Carlos Jonguitud Barrios.

En esa ocasión quedaron sobre la carretera veinticinco salinenses fallecidos, la tragedia más grande de la historia del municipio, que marcó a las comunidades, que desde entonces no participan en el llamado acarreo de simpatizantes.

El llamado Yaqui de Salinas, en versos sencillos pero claros, y fiel retrato de su entorno, en más de mil canciones (según su propio dicho), plasma su amor por su tierra, sus costumbres, y sus sucesos políticos, o trágicos y todo aquello que a su entender merece ser inmortalizado en una canción.

Tal vez con la serenidad que da la edad, José Escobedo, señaló -en entrevista con La Orquesta-, que la cultura es uno de los mayores descuidos de las administraciones salinenses. Comenta, que un pueblo sin cultura es víctima de todos los males, que invertir en cultura es invertir en el alma de un pueblo y que extraña las tardes culturales que años atrás se realizaban.

Con un dejo de tristeza, Escobedo Monsiváis enfatizó que el centro cultural es un orgullo para el municipio, pero no ha sido explotado a toda su capacidad. No existe ningún programa para impulsar los talentos salinenses y las pocas exposiciones que llegan a realizarse, son en su mayoría desairadas por los ciudadanos por la falta de difusión.

“El centro cultural ha estado dirigido por mucha gente ‘muy alzadita’ que se olvida de la humildad que deben de tener los servidores públicos”, dijo El Yaqui de Salinas. A pregunta expresa de por qué no ha expuesto en el centro cultural, siendo uno de los pocos pintores que retratan a Salinas, su gente y sus paisajes, responde que una vez expuso, pero que al ir por sus cuadros los encontró en un rincón, y que a los artistas, aparte de no darles apoyo, tampoco se les ha dado el respeto a su trabajo.

Escobedo Monsiváis se dijo dispuesto a colaborar con quien se lo solicite, ya que “la cultura no es de partidos, ni de momentos políticos”. Orgulloso, muestra uno de sus trabajos, consistente en un concreto estampado sobre el piso de su sala, que plasma los íconos salinenses. Ese trabajo supera por mucho al concreto estampado recién puesto en la plaza principal.

Escobedo Monsiváis aseguró que no fue invitado a realizar esa obra en la plaza, pero que él, por su pueblo y para su gente, está para lo que le pidan. Así, claro y directo, es el Yaqui de Salinas, cantautor, pintor y otras “cosas”, tal y como el mismo se describe.

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