#4 TiemposColumna de Adrián IbellesDeportes

Impresionante | Columna de Adrián Ibelles

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Venga, que a mí los chismes nunca me han parecido motivo suficiente para llenar una columna. Pero sí quiero tocar este tema tan torcido, que ha estado en boca de muchas personas en las últimas horas. Adjetivos le sobran a la controversia: un suceso caliente, picudo, colosal, aplaudible o lamentable, dependiendo los gustos.

Hablo, claro está, del despido del técnico de la selección española de fútbol, Julen Lopetegui. Esto ocurre en vísperas del partido inaugural del mundial de Rusia, donde Lopetegui ya estaba concentrado en el primer encuentro ante Portugal. Pero un pajarito azul le contó a la Real Federación Española de Fútbol que Lopetegui ya tenía un compromiso con alguien más, al terminar la justa rusa, pero ya confirmada antes de que comenzara su participación.

El Real Madrid lanzó humo blanco, celebrando que el seleccionador español sería el recambio de Zidane. Y Luis Rubiales, señor de la Federación, quien hace poco había renovado a Julen hasta el 2020, exigió la cabeza del técnico vasco, provocando una de las controversias más notables del futbol en este mundial.

Hay que resaltarlo por varias razones: primero, es una medida muy drástica, que para quienes seguimos el fútbol mexicano parece exacerbada, de tan acostumbrados que estamos ante la indisciplina y los deslices de jugadores, técnicos y hasta de los cabezudos comentaristas. Del otro lado del charco esto es razón suficiente para despedir a un técnico con buenos números, que respondía por una de las selecciones favoritas para aspirar al título. Por la decisión tan firme, por la lección ejemplar que ha dado ante los ojos del mundo.

Ha de analizarse la acción del Real Madrid. El anuncio parece llegar en un momento por demás incómodo, para el plantel, la selección, los dueños y los aficionados. Sobre todo, para el implicado, que ahora debe retornar a España como un cómplice del mal timing de los merengues. Dejar el banquillo o cualquier otra posición antes de una cita tan importante debe ser una pesadilla. Y luego no quieren que se odie al Real.

Lo siguiente será el andar de la Roja con la guía de Fernando Hierro, hasta dónde pueden llegar en este mundial, y cómo se tomará el asunto en Madrid, donde en vez de contratar a un entrenador motivado, llevarán a casa al rencor vivo.

Qué poca vergüenza la de Lopetegui. Hasta parece amigo del impresionante Zaguinho.

Sigan en sintonía.

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