#4 TiemposColumna de Óscar Esquivel

Impertinentes, impacientes, imprudentes | Columna de Óscar Esquivel

Desafinando

Los últimos lugares…los preferidos del gobernador

 

No toca vivir un mundo raro, cada vez más complicado, los hijos se acuerdan de sus padres cada que requieren de algún dinero, una tableta electrónica, un “cel” nuevo, hasta un préstamo que nunca vemos de regreso para invitar a la novia al “antro” o ya por lo menos un helado. La familias parecen estar en competencia para ver quién tiene el carro más caro o de moda, el club social al que se pertenece o la botella de vino que se toman. ¡Ah. eso sí!, el lugar cuenta mucho, el corte de carne gourmet, la botana de autor, menos cacahuates cantineros, eso es para borrachos de “cantina del mercado”, en fin la competencia de lo “nice” esta borde de la locura.

Algunos les llaman mala vibra, cuando una persona tiene alguna desgracia familiar o algún robo a su casa, la pérdida del trabajo y así podríamos buscar explicación a la suerte que no está de nuestro lado, más bien las “vibraciones malignas” en muchos de los casos las provocamos nosotros mismos, por querer sobresalir demasiado en sociedad, nos olvidamos del cuidado que debemos tener hacia nosotros mismos, abarcar tanto, nos hace vulnerables, es más, en ocasiones ya no se envidia la riqueza material, sino la estabilidad de la otra persona, su vida, sea soltero, divorciado, viuda o casada, si la ven contenta, feliz con su vida, la convierten en el blanco de sus envidias, son personas impertinentes, no distinguen el lugar ni circunstancias, ni personas o grupos, solo hablan ofenden, vuelve hablar y continúa ofendiendo. El ensayista Louis Bottach, escritor francés decía “lo que más se parece a la enemistad es la impertinencia” donde ser pertinente es lo cauto, la impertinencia es lo aborrecible del ser humano.

Personas que se ocupan de los demás, son capaces de no hacer por nada por ellos mismos, ejemplificando, no se les ocurre limpiar su casa y quieren ir a limpiar la casa ajena, o como el campesino que siempre está rogando el no trabajar su parcela, para en cambio, estar listo de ir a la trabajar la tierra de otro.

Seamos cautos y pacientes, la impertinencia es aliada de impaciencia.

La historia de México, después de la independencia, marcó como un imaginario de impaciencia, imprudencia y lo impertinencia de los gobernantes, cuando menos lo acordamos en aquellos tiempos, ya teníamos un imperio, después una dictadura que acabó con la mitad del territorio, la república de Juárez luchando contra el impertinente imperio de Maximiliano. Con Don Porfirio un imprudente dictador de 30 años en el poder, que ocasionó al final, un millón de muertos con la revolución mexicana y después… larga vida al rey de la revolución, los impacientes, imprudentes gobernantes que si bien forjaron algún camino de gloria, también la aborrecible cargar con el costal de impertinencias corruptas y mal vistas por todo mexicano honesto.

Con la nueva forma de gobernar de AMLO, ha puesto sobre la mesa el listado casi infinito de acciones en contra de la corrupción y la impunidad, lo que llama la atención es la consulta que quiere realizar para someter a juicio a expresidente de la república por actos de corrupción. Es de suponerse que todos votarían por el sí, pero, ¿por qué no los investiga? Tan sencillo, les abre proceso, de ser culpables los encarcela y listo, abriría un precedente, pero ¡Ah, no! necesita la mano del pueblo ejecutor. Si va a tener la oportunidad histórica, que sea lo pertinente y no la imprudencia.

Fobaproa, Pemex, tráfico de influencias, desapariciones todos le metieron mano, se haría un expediente bastante “gordo”.

Vicente Fox está nervioso o su mente ya no le alcanza para dar la madre de todas las batallas, que es no ir a parar a la cárcel de algún pueblo “ahí n más tras lomita” de Guanajuato.

La imprudencia también se llena de impericia política, el tema de las estancias infantiles, ha sumido al López Obrador en un problema serio, si las irregularidades son tantas como para cerrar todas las estancias infantiles, se debería haber pensado en las consecuencias para las familias, sobre todo, donde padre y madre trabajan ambos, o madres solteras, las estancia de protección de violencia, etc. El pensar en ello hubiera enviado tantas manifestaciones de rechazo y hasta los amparos emitidos por jueces para continuar con este programa social.

Es inaceptable que se recurra a un juez para que ya en la desesperación la Secretaria de Bienestar publique las reglas de operación del nuevo funcionamiento de las estancias. Primero lo primero pensar en las familias y los niños, los abuelos no son profesores ni puericultores, después, atacar la corrupción y la impunidad, por último resolver y ampliar el número en el país de estancia infantiles, urgente es dar solución inmediata a tan controvertida impericia.

 

DE SAN LUIS DE LA PATRIA

Terruño querido y adorado, no se salva de los impertinentes, donde quiera asoman la nariz para hacerse notar, están en todos los frentes y a ninguno le gusta, hablamos de las encuestas que conste.

La semana pasado se dio a conocer la encuesta de percepción de gobernadores de Arias Consultores, y la sorpresa, en penúltimo lugar Carreras López, con solo el 10.2 % de aprobación en desempeño como gobernante, lo curioso es que de estar en una medianía de aceptación, el desempeño de la titular del DIF estatal potosino se desplomó hasta ocupar el lugar 28 de la lista con solo el 17.8 % de aprobación. La confianza en la persona del gobernador de igual manera en el lugar 29 de la lista con un 13.1%.

Carreras que tanto presume su alianza con el sector productivo y de empresarios de altos vuelos, solo le otorgaron el 17.3% quienes lo avalan así quedando en antepenúltimo lugar. Donde sí reprobó y se llevó las palmas de consolación del último lugar, es en el apoyo a personas de escasos recurso, obra pública en penúltimo lugar.

La cereza del pastel en “ultimísimo” lugar combate a la corrupción.

¡Bueno! aquí nos tocó vivir.

Nos saludamos pronto.

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