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Historias del mundial (1) | Columna de El Mojado

Rudeza necesaria

 

Christoph Kramer: el campeón que lo olvidó

 

“¿Es esta la final, árbitro?”, le preguntó Christoph Kramer al réferi italiano Nicola Rizzoli, en la final de la Copa del Mundo de Brasil 2014, que Kramer y Alemania ganaron a Argentina.

El árbitro italiano pensó primero que se trataba de una broma. “Es bueno saberlo”, le había contestado Kramer a Rizzoli cuando el colegiado confirmó que era la final de la Copa del Mundo. Rizzoli después recordó que Kramer había tenido un choque contra el argentino Ezequiel Garay y le informó al otro volante alemán, Bastian Schweinsteiger, que su compañero tenía que ser sustituido.

Joachim Low, el entrenador de Alemania, ordenó la sustitución, el cuarto árbitro levantó el tablero electrónico que anunciaba que Kramer saldría de la cancha y la imagen de televisión que millones seguimos en todo el mundo mostró al joven mediocampista alemán perdido, confundido, como si no supiera que estaba pasando.

Apenas dos meses antes del choque contra Garay, Kramer ni siquiera había debutado en la Selección Alemana. Fue convocado a un partido contra Polonia, el 13 de mayo de 2014. Era el último que Die Mannschaft jugaría antes de entregar la lista de los 23 jugadores que serían convocados para viajar a Brasil.

Ante Polonia, Kramer fue titular, y aunque el partido terminó 0 a 0, el mediocampista de apenas 23 años jugó los 90 minutos y logró su inclusión en la lista final para Brasil 2014.

Disputó un amistoso más antes del Mundial, contra Camerún y después no pisó la cancha en la despedida alemana, contra Armenia. Kramer viajó a Brasil de último momento, pero en la fase de grupos, no tuvo ningún minuto de acción.

Joachim Low había decidido no hacer jugar a Christoph Kramer en los primeros tres partidos de Alemania en Brasil. Kramer vio desde la banca cómo su selección goleó 4-0 a Portugal; después empató a 2 contra Ghana y venció 1-0 a Estados Unidos.

Para los octavos de final, los bávaros tendrían como rival a Argelia. Aunque la selección africana inició el juego como víctima, los 90 minutos fueron insuficientes para romper el empate y tuvieron que seguir hasta los tiempos extra. Ya ahí, André Schürrle anotó para los alemanes al minuto 92 y con ese resultado, Kramer tuvo su oportunidad de entrar al campo, debutar en partido oficial con la Selección de Alemania y en una Copa del Mundo.

Un volante defensivo era necesario para contener los embates argelinos que llegarían como fuera. Por eso, al minuto 109, Kramer ingresó al campo. Al 120, de último minuto, Mesut Ozil marcó el 2-0 para los alemanes y un minuto después, ya en la compensación, el argelino Djabou puso el 2-1 final.

Para cuartos de final, Kramer también actuó como supersustituto… entró cuando solo faltaba un minuto para que terminara el partido, que Alemania iba ganando 1-0 a Francia. El resultado no se movió y los teutones se metieron en las semifinales.

El 7-1 de Alemania contra Brasil en el estadio Mineirao lo recuerda todo el mundo. Kramer lo vio en primera fila, desde la banca los 90 minutos.

Para la final contra Argentina, Christoph Kramer entró de titular de forma emergente, pues Sami Khedira se había lesionado en el calentamiento. Su primer partido oficial como titular de Alemania fue la final de la Copa del Mundo. ¡Nada mal!

Para su desgracia, solo pudo estar 31 minutos en el campo, por el golpe contra Ezequiel Garay.

Pero no es lo peor que le ocurrió: El choque provocó un lapso de amnesia para Kramer.

Estuvo en la cancha, en una final de Copa del Mundo, jugó como titular y no podrá recordar esos momentos jamás. Los 31 minutos de más nervio, de más gozo y de más relevancia en su carrera como futbolista, se borraron para siempre de su memoria.

Pero, si de algo sirve, se acuerda de la ceremonia de premiación, al menos.

@RconRMacuarro

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