#4 TiemposColumna Emmanuel GallegosDeportes

Historia de una rifa de liguilla | Columna de Emmanuel Gallegos

Gambeta

En mi oficina tenemos la costumbre (desde el torneo pasado y este) de rifarnos los equipos que califiquen a la Liguilla de la Liga MX y apostarle 50 pesos a la escuadra que te toque. Debo reconocer, que si bien no le deseaba el mal en el torneo pasado al equipo que me salió y que escogí de último, tampoco era especialmente divertido para mí esperar que las Chivas ganaran el campeonato (suerte o maldición, depende del cristal con que se mire), cosa que al final pasó. Fue así que a sus costillas (y con la ayudadillas de los árbitros) pude ganar 400 pesos que definitivamente me hicieron el día.

Pues bien, hice la propuesta de la rifa, nos juntamos los ocho apostadores y sacamos los papelitos de uno en uno, pude ver cómo salía Toluca, Monterrey, América… hasta que me di cuenta de que no puse a los Tigres y sí a los Rayados dos veces, por lo que tuve que corregir mi error y darle al que abrió al último su papelito repetido, al equipo del “Monterrey Amarillo”. Abrí mi pedazo de papel de último, como lo hice el torneo anterior y pude ver que me tocaron los Xolos de Tijuana, así que la sensación fue más o menos la misma, sin tanto desagrado pero con pocas esperanzas de triunfo.

Seguramente si nos dieran a elegir, de los 4 equipos del norte que calificaron, el último que se escogería por voluntad propia serían los Xolos. Sus partidos dentro del “viernes botanero” muchas veces son un verdadero somnífero para comenzar el fin de semana (antes de ellos casi siempre jugaba el Veracruz). Los equipos malos salen en muchas ocasiones zarandeados, y los buenos entran en una especie de efecto matrix que ralentiza las cosas y hacen que todo parezca en cámara lenta (en gran parte culpa del pasto sintético que la verdad no favorece mucho al juego, y otro que los técnicos que los dirigen tienen planteamientos muy conservadores).

Y gracias a eso es que tengo las mejores esperanzas puestas en los de la perrera del norte; calificó en el último partido de liga, no quedó en el último lugar de la tabla, nadie espera realmente nada de ellos y por lo mismo les veo grandes posibilidades de convertirse en el caballo negro de la Liguilla. Si todo sale bien, y en tres semanas Diosito (o en lo que sea que usted crea) nos sonríe, llegará un dinero bien necesario a mi bolsa, mismo que reinvertiremos e invitaremos alguna bebida rehidratante a mis compañeros perdedores. Y a usted, amable lector, le recomiendo le apueste su dinerito a los canes, total, el chiste es la sana convivencia.

También recomendamos: Jornada de despedidas | Columna de Emmanuel Gallegos

Nota Anterior

Adiós casa del Azul, quédate con tu mala suerte | Columna de Alma Barajas

Siguiente Nota

Los esclavos negros en Europa y América | Columna de Ricardo García López