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Historia contra cartera | Columna de Héctor Morán  

Tercer tiempo

 


Las historias y las leyendas de los clubes del futbol europeo se relatan desde muchas décadas atrás. Cuando la globalización no invadía el futbol del viejo continente, ni los grandes billetes a los equipos, esto se demostraba en la Champions League.

Al inicio de la copa europea, para mis compañeros millennials mucho antes del formato de la Champions League, existían los equipos de época como el Real Madrid pentacampeón de Puskás, o el Ajax de Cruyff de los años 70 o la gran historia del Nottingham Forest bicampeón de Europa de los años 80, los jugadores permanecían en sus respectivos clubes por la casi imposibilidad de emigrar de equipo. Y aún peor si querían emigrar de país, se complicaba la historia aún más, porque solo se podía tener 3 jugadores extranjeros por equipo y los capitales en aquellos tiempos no eran abundantes. Hasta que llegaron la época de los noventa.

La Ley Bosman… ¿les suena? Bueno, es la ley que permite al futbol entrar en el acuerdo de la Unión Europea, haciendo que los jugadores extranjeros se rijan a la par de la ley de trabajo europeo en donde se permite que los trabajadores se puedan mover por toda Europa sin ninguna restricción ni discriminación.

Desde aquel día, en 1995, la historia del futbol cambió drásticamente, principalmente en las ligas importantes de Europa.

El dinero ha empezado a mandar en las canchas, con los grandes empresarios y jeques árabes apoderándose de los equipos, y a base de billetazos estos también de los mejores jugadores, concentrándolos en pocos equipos, así como sucede ahora en Francia, Alemania, Italia y España en donde se tiende a repetir año con año los mismos campeones o generan una clase de duopolio que domina la liga de aquel país.

Pero Europa recuerda y no perdona, bien dicen los conocedores del deporte: a billetazos no se conquista la Champions.

En una de mis columnas anteriores en donde hable sobre el fichaje de Neymar al PSG, afirmé que el conjunto parisino no entraba en mi top 5 de conjuntos favoritos para ganar la champions, y así sucedió con su pronta eliminación en contra del Real Madrid. Esta misma mística se repitió el día de ayer con el Manchester City; más de 300 millones de euros despilfarrados desde la arribada de Pep Guardiola no han bastado para que los citizens puedan repetir la hazaña que su director técnico logró con el Barcelona en el 2011, en donde prácticamente ganó todo, incluyendo la orejona.

También en este rubro entra el Barcelona, aquí quiero señalar que este es un histórico de la liga española y de Europa sin duda, pero desde que traicionó su filosofía de La Masía ha empezado a caer en escasez de títulos y de estar en los grandes reflectores. Luego de su eliminación sorpresiva con el conjunto romano, ya suman los culés 3 años sin poder estar entre los 4 mejores de Europa, 3 años y más de 300 millones de euros tirados a la basura.

El dinero no corre, no suda, no lucha por una playera y una afición que año con año se ilusiona con levantar títulos termina por ver que algo terminó faltando y no bastó contar con los mejores jugadores en su plantilla. Y eso es identidad, esa mística del Barcelona se ha ido diluyendo año tras año cuando directivos y jugadores desfilan en el Camp Nou. Y mejor no mencionar a los otros dos que parece que siguen creyendo que la identidad futbolística, la filosofía, se pueden comprar con el equipo contrario.

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