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Hija mía, levántate y anda: dijo el futbol esta vez | Columna de Alma Barajas

Capitana #13

 

 

Escribir en tercera persona siempre deleita, hay más misterio, vuelve todo más interesante. En ocasiones la emoción doblega a quien relata y aparecen las expresiones en primera, esta vez lo que se lea aquí va dirigido para algunos en específico, por eso se escribirá con el corazón y desde lo más subjetivo.

No hay valor sin temor; la frase que ha marcado el camino de muchos y se presenta constantemente en el deporte, porque después de todo, estamos sujetos a cambios sin previo aviso, a tempestades, a golpes rudos y no necesariamente físicos. Me he enterado que algunos la pasamos mal últimamente, que necesitábamos un empujón para seguir pisando fuerte en el camino que elegimos. Que hubo lágrimas en algún punto, pero también me he enterado que, con decisión y ayuda de aquel ser magno en el que creemos, seguimos de pie valientes y mirando al frente en espera de lo que sigue.

Nunca se deja de aprender y tras días complejos podemos decir que se adquirió un gran aprendizaje. En mi caso puedo decir que pequeños actos saben curar como ninguna otra medicina. Y ahí van de nuevo a aparecer aquellas niñas futbolistas para sacarme una sonrisa y unas lágrimas de felicidad que tanto hacían falta, con su alegría, con sus ganas de divertirse, con su luz tan maravillosa que alumbra todo lo que les rodea.

Llega el Cruz Azul a la final tan soñada, tan esperada. Esa final que sabe a venganza, que se saborea amargamente pero con ansia de triunfo. Y sí, revitaliza, da esperanza, felicidad y adrenalina, algo que hacía falta en estos días. Aparece también Mariana, aquella portera, aquella futbolista que sabía cómo sacar sonrisas con solo verla jugar. Se une ahora a las Cowgirls tocheras de mente y corazón. Mich vuelve a atrapar, a correr, a brillar como nadie más sabe hacerlo en ese otro tipo de football que ya amo con todas mis fuerzas: el tocho bandera. Y sí, también cumple su función, quitando las espinas que estaban creciendo sin permiso.

Las palabras que arroja un experto en el futbol americano y soccer (y si hubiera otro tipo de futbol también sería experto, seguramente) suenan con fuerza, dignas de motivar, de pegar algo roto, dignas de seguir siendo admiradas.

Cuando menos lo esperas hay gente, hay luz, hay letras, que te ayudan a seguir, y no lo digo por mí, a lo mejor alguna de esas personas que de verdad la ha pasado mal en días pasados entenderá que con todas las fuerzas del mundo se puede salir adelante, y que así como el futbol cura, para ellos habrá otras medicinas, solo hay que tener fe, disfrutar el día a día y levantar la cara esperando el mañana.  

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