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He llorado, pero… mucho más, río, juego, canto y re-aprendo | Columna de Jorge Ramírez Pardo

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Para ellos, pequeños grandes… prospectos de científico y de hombre libre

Esto es microhistoria de barrio

Le llamaré Agustín, en apócrifo, para darle textura, pero representa algo de Gabriela, América, Fernanda, Violeta, Juan Miguel, Óliver, Óscar, Jorge, Fernando, Alfonso, Gabriel, Édgar, Ricardo, Alexis, Toño. Algunos integrantes de un taller de cine durante el ciclo escolar que está por concluir, todos artífices del cortometraje, Papalotl,  y con la camiseta puesta de igual estampado.

Nací en la Isla María Madre (tipificada como penal de alta seguridad) del archipiélago de las Islas Marías en el Pacífico mexicano. Tengo 10 años. A mi papá lo veo los domingos cuando lo visito en La Pila (nunca lo he visto fuera de un penal).

Me gustan las matemáticas, el dibujo. No me gustaba mucho la literatura, pero cuando vino el poeta Alfonso Badillo nos puso a leer sus poemas sobre papalotes, descubrí un libro diferente, porque ya no dejo de leer poemas de papalotes y otros temas. No sabía que había libros de papalotes ni que había poetas así. Ah, y me gusta mucho el taller con los profes de cine. A todos nos gustó mucho El viaje a la luna, (Georges Mellies, Francia, 1902), también Chaplin, y El Laberinto del fauno (España/México2006), de un mexicano, no me acuerdo cómo se llama, pero es (Guillermo) del Toro, y ya no vive en Guadalajara.

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Al principio, cuando los profes preguntaron qué películas nos gustaban, la mayoría dijimos que de acción y en nuestros primeros guiones había muertos y matazones. Ahora hay juego, papalotes y sensación de vértigo. Entre todos escribimos la historia y el poeta Badillo actúa como papá de Richi. Un día se nos ocurrió cantar “Cielito lindo” cuando escribíamos historias y también cuando las dibujábamos, a los profes les gustó y así seguimos. Vienes a las clases de cine y se pasan de volada.

Uno de los días de la filmación en el parque de Morales nos moríamos de hambre, pero la maestra dijo que hasta que termináramos la última escena de papalotes volando. Hizo mucho sol, pero sí tomamos agua a cada rato antes de terminar. Es bien bonito cómo se hace cine, pero cuesta trabajo. Hay que repetir las tomas, colocar y mover la cámara según lo que se quiere decir y desde dónde para que la luz del sol ayude, también estar seguros de que el sonido se entienda.

Esto no es un laboratorio para formar directores de cine. Tal vez alguno de ellos se dedique con el paso de los días a una de las muchas actividades que inciden para la elaboración de una película. Lo destacable es que un taller como este que se impartió desde septiembre pasado hasta mayo, ayuda a conocer una variedad de películas que no se exhiben o muy poco en las salas de cine ni en la televisión, procedentes de diversos confines territoriales y culturales. Permite reflexionar y ejercer el hecho creativo. Al saber cómo se hace una película, se construye también un film de nuestra propia realidad. Es pues, en este caso, el estudio del cine un paliativo y la apertura de una visión del cine y re-visón de la realidad circundante y/o de otros confines.

Corcheas

  • Este 8 de junio por la tarde, en La Cinémathèque française, dentro de la edición anual de encuentro Le Cinéma Cent Ans Jeunesse, la delegación potosino/mexicana presentará su cortometraje Papalot –Mariposa-.
  • Maestra Fabiola Carrillo.- “Quiero pedir su apoyo para una noble causa. Les cuento: la primaria Ciriaco Cruz, que es donde trabajo, es la única en el Estado y en el País en donde, de acuerdo a un programa de la Cinemateca de París, a algunos alumnos de 5o y 6o les imparten cine (…)  Dentro de las clases han aprendido dirección, edición, actuación, guión, manejo de cámaras (…) faltan recursos económicos, por ello los invito a que se sumen a este esfuerzo adquiriendo una playera conmemorativa del taller. Estoy convencida que a través del arte cambia no sólo la forma de concebir el mundo sino el modo de vivirlo.
  • Claudia Leal, estudiante y cinéfila recurrente.-  Loable labor y el mérito a los niños que deciden involucrarse con tal pasión, por supuesto que esta experiencia representa un cambio de vida para ellos,….para todos!!!., queremos un futuro mejor para nuestros niños. Compra tu playera, yo ya tengo las mías.
  • Sí, quedan algunas playeras. Las puedes adquirir en Las Sevillanas, frente a Vips de Nicolás Zapata.

@PEnredarteSLP

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