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Hacia el fortalecimiento de los partidos políticos: las candidaturas independientes | Columna Jesús Alejandro Tello

Mucha mierda

A poco más de un mes de la elección del primero de julio pasado, retomo un tema que a nivel nacional tuvo resonancia significativa: las candidaturas independientes. No es la primera elección en la que esta figura de participación electoral está habilitada; es en 2015, cuando luego de las reformas político-electorales que se concretaron entre 2012 y 2014, se legalizó la forma de poder ser participar en la contienda para un cargo de elección popular sin pertenecer a un partido político como tal. Anterior a dicha reforma, la única vía de poder ostentar una candidatura era la postulación por parte de algún partido.

Esto despertó cierta algarabía en algunos pocos estados de la República, fueron algunos pocos casos aislados los que quisieron y pudieron participar a través de esta figura independiente. Digo pudieron porque los requisitos para contender a través de esta vía son muy demandantes para una aspiración que no tiene la estructura, la formalidad o la institucionalización propia de los partidos políticos.

En particular, hubo tres casos de éxito en aquella elección: en Sinaloa, Manuel Clouthier Carrillo logró ganar la candidatura para una curul en San Lázaro, convirtiéndose en el primer diputado electo por la vía independiente en la historia moderna del país; en Jalisco, Pedro Kumamoto ganó un escaño en el Congreso local, con lo que a su vez se convirtió en el primero diputado electo por esta vía en Jalisco; y Jaime Rodríguez «El Bronco», ganó la gubernatura de Nuevo León, siendo la primera vez de este hecho.

Si bien los tres casos tuvieron cierta visibilidad mediática, no fue tan generalizada en los contextos más allá de las fronteras político geográficas de su ejercicio de representación; tal vez en el caso de Kumamoto sí hubo más cobertura al tener características como su corta edad, el equipo joven con el que trabajó, las maneras en las que construyó redes con la ciudadanía, todo apoyado de la organización política llamada Wikipolítica, que ha realizado un trabajo constante relacionado a la pedagogía política y a la transparencia y rendición de cuentas.

Para la elección de este año, la figura de las candidaturas independientes fue más conocida gracias a las dos aspiraciones presidenciales: Margarita Zavala, y Jaime Rodríguez «El Bronco». Así también, en las elecciones a otros puestos de representación popular como senadurías, diputaciones federales o diputaciones locales, hubo mayor participación por la vía independiente. Sin embargo hay que tomar en cuenta una diferencia que en los hechos es importante: no todas las candidaturas independientes se miden con la misma vara, por un lado están las personas que se salen de un partido para competir por la vía independiente, pero tienen una estructura partidista; y por otro lado están los esfuerzos ciudadanos en diferentes niveles, pero que al final de cuentas tienen una maquinaria que juega en contra de ellas: el presupuesto menor que reciben, la poca o nula estructura de trabajo en las distintas zonas, la falta de cuadros formados políticamente, etc.

Una cantidad no menor de personas mencionan que las candidaturas independientes son la solución a la lejanía de los partidos hacia la gente, pero es importante señalar que ése no debe considerarse como el objetivo de estas figuras electorales; es difícil hacer labor de representación popular con todos los diputados, o gobernadores, o alcaldes perteneciendo a un número indeterminado de fuerzas. Al final de cuentas vivimos en una democracia representativa que es necesaria dado el gran número de habitantes que hay en el país, por lo que el objetivo último de las candidaturas independientes debería ser que los partidos hagan un autoestop y reflexionen por qué las personas están volteando a ver a las opciones independientes. Dicho de otra manera, el objetivo sería que los partidos políticos vuelvan a su sentido originario de cuidar los intereses de la ciudadanía, y no de su propia existencia para seguir recibiendo dinero público o puestos de representación proporcional, entre otros vicios que se tienen. Esperemos a ver qué sucede en las elecciones intermedias de 2021.

@alejandrotello

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