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El Frente de papel | Columna de Jorge Saldaña

Tercera llamada

Culto Público, es muy fácil ir con la corriente, aplaudir lo que el resto aplauden y por tranquilidad social ponerse del lado de la mayoría. Lo difícil es mantener una postura distinta a riesgo de ser impopular y políticamente incorrecto.

Podría pues sumarme al tren de las porras a favor del llamado Frente Ciudadano Anticorrupción que nació en esta semana en cuna de papel periódico. No lo haré porque, antes, y sin demeritar ninguna de sus propuestas, me parece indispensable revisar el desplegado con detenimiento y desde mi muy particular perspectiva.

Como en el resto de mis columnas, lo que aquí escribo es una humilde opinión y por tanto puedo estar equivocado.

A salvo las advertencias, de acuerdo a lo solicitado por las cámaras empresariales y los ciudadanos firmantes del desplegado, me imagino que el proceder de las instituciones a partir de su publicación, sería parecido a algo como:

-¡Miren amigos ministeriales! 300 personas nos piden que aprehendamos a los diputados implicados en el video… ¿Qué estamos esperando?, ¡vamos a arrestarlos!

-Oye, espera, no hay denuncia alguna ni investigación iniciada ni solicitud de desafuero ni orden de un juez..

-¡Ah, ya van a empezar! Por eso no avanzamos, eso no importa, los que pusieron sus firmas se ven que son rete buenas personas y lo están exigiendo en un periódico

-¡Lo hubieras dicho antes! Si son buenas gentes y lo publicaron con tanto esmero, entonces sí vamos y los condenamos a cadena perpetua a cada uno…

-No, mejor los fusilamos.

-Excelente idea, vamos.

-Oigan y si ya encarrerados exhibimos la cabeza de alguno de ellos afuera de palacio, digo, para que sea ejemplar como lo piden.

-Sale y vale, tráete la patrulla y las esposas, ahorita los agarramos…

Jesús Martínez Loredo, extitular de la ASE

Valga el ejemplo exagerado para ilustrar que el asunto no es tan simple y que el actuar a petición, sin proceso y por puro señalamiento popular, no es justicia, sino linchamiento, y que al final de cuentas, es igual de ilegal no ajustarse a los procesos que establece nuestra constitución, que los hechos de corrupción que señalan.

Por otro lado, los impulsores de este llamado público proponen el “castigo ejemplar” a los involucrados en el video escándalo. Muy bien, magnífico, pero ¿En qué parte del código penal existe la figura del castigo ejemplar?

Ok, no seamos puristas. Sabemos que se refieren a que se castigue a los que sean corruptos (cosa que de por sí ya sería ejemplar en un país enfermo de transas hasta la médula y en el que la justicia se aplica de manera selectiva).

Lamentablemente, de entre todos los firmantes, ninguno presentó una denuncia en la Procuraduría, única institución encargada de investigar y en su caso perseguir a quien delinque.

Luego entonces, ¿cómo se imaginan los empresarios y ciudadanos que deban ocurrir las cosas?

Insisto en que no se trata de quitar valor a la acción que con el beneficio de la duda otorgado parece ser auténticamente ciudadana, pero hay que llamar al pan, pan y al vino, vino.

Las buenas intenciones, sin una acción concreta de por medio, parecen más un acto de lucimiento, un heroico paso al frente para decir “todos son corruptos menos yo”, “miren esos políticos que feo se portan, ojalá los corran y linchen y una varita mágica arregle todo por el poder de nuestras firmas”.

Los buenos ciudadanos también exigen que renuncien más personas de la Auditoría Superior. De acuerdo, sobre todo si se refieren a la esposa del chofer de Oscar Bautista, pero sin nombres, parece la exigencia una invitación a olvidar la Ley Federal del Trabajo y a un juicio sumario para correr, en algún caso, injustificadamente a un empleado que depende de su sueldo para llevar el pan a la mesa.

Piden también al gobernador Carreras que haga un enérgico llamado contra la corrupción. Excelente idea, solo que olvidan que desde el primer día que tomó las riendas del Estado, Juan Manuel Carreras prometió no tolerar la deshonestidad en el servicio público (que lo solape para su jefe de prensa es inexplicable) pero el fondo del asunto es muy simple:

Aunque el gobernador haga el llamado más enérgico, lo difunda por todo lo alto y le sangre la garganta convenciendo potosino por potosino a que no sea corrupto, no parece ser la mejor estrategia para que ese llamado mal endémico se acabe. La corrupción no se elimina por decreto.

renuncia

Enrique Flores Flores, protagonista del videoescándalo de corrupción entre el Congreso, alcaldes y la ASE

Que la Auditoría Superior de la Federación ponga atención al caso potosino, es más un pleonasmo que una solicitud práctica, pues la ASF audita a todo ente que recibe recursos de la federación, incluidos por obviedad los ayuntamientos potosinos, y no es porque alguien pida “su atención” que la ASF hace su trabajo, sino por los ordenamientos que debe seguir y que dan sentido a su existencia.

La solicitud porque se cancele de tajo el contrato con la empresa Panavi, se fundamenta en el precio de las lámparas que ha hecho publicar un competidor de la empresa en cuestión y no se encontró en ninguna parte del texto alguna alternativa para cancelar el compromiso sin pagar penalizaciones para así dejar a salvo las finanzas públicas. Tampoco se recuerda algún desplegado en que hayan protestado cuando, en 2012, el gobierno de Mario García y la anterior legislatura aprobaron el convenio.

En fin, ¿de verdad tenemos los potosinos líderes empresariales y sociales lo suficientemente ingenuos para pensar que un desplegado acabará con la corrupción de un solo golpe?

¿Cuándo se ha visto un desplegado o un Frente Ciudadano Anticorrupción que denuncie también las transas, moches y artimañas que muchas y reconocidas empresas potosinas llevan a cabo todos los días ya sea con los gobiernos o entre ellos para obtener contratos y beneficios?

¿De verdad la corrupción es exclusiva del sistema político, o será también del sistema social?

Siempre llena de esperanza el despertar ciudadano. La construcción de sociedad que se pone de manifiesto de vez en cuando, ya sea a través de organizaciones o de hombres y mujeres libres que llaman a la recomposición social de una comunidad a la que pertenecen es un acto de altísima valía.

Por eso, cuando ocurren estos fenómenos de reconstrucción, cuando mano a mano los ciudadanos se unen para formar un frente común en pos de un mejor destino y juicio de la historia, se sabe que se está a punto de una transformación estructural de fondo y la esperanza inunda ciudades más rápido que un tsunami.

También hay que admitir que ser testigo de una transformación social auténtica –digamos- orgánica, es un asunto de un privilegio histórico.

La historia dicta que la paciencia de las sociedades suele ser vasta, sobre todo si el “status quo”, o sistema, se encuentra lo suficientemente blindado para no resquebrajarse desde lo más profundo, no obstante, cuando se logra, los cambios son permanentes.

Para eso, la organización y la unión de todos los firmantes es un gran e importante paso, pero… podríamos aterrizarlo a la realidad. Combatamos la corrupción en todas las esferas, no repitamos los mismos vicios del sistema que usa justamente estas crisis para derrumbar a unos y encumbrar a otros que son iguales o peores. Seamos ciudadanos genuinos todo el año, no solamente en el efímero momento de la crisis. De otra forma, tendremos problemas en el Frente y una letra en la frente.

Bemoles

Agarrando altura

Poco a poquito, la posibilidad de que el secretario de Salud, José Narro Robles, se convierta al menos en precandidato del PRI a la presidencia de la República va tomando fuerza. Sin hacer mucho ruido, el exrector de la UNAM está sumando sus positivos, entre los que se encuentra su buena trayectoria y la poca asociación a la imagen de político tradicional. El capitán de su pre-candidatura es ni más ni menos que el piloto potosino, Jesús Ramírez Stabros, quien una vez más ha sacado su nave política del “Mayday” y de concretarse la opción de Narro, podría conocer pronto las verdaderas alturas. #VolandoPorInstrumentos

jfsh007@gmail.com

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