#4 TiemposColumna de Jorge Ramírez Pardo

Flema en espacios patrimoniales, ¿repunte en galería? | Columna de Jorge Ramírez Pardo

Enred@rte

Todos estamos en la calle, pero algunos estamos mirando las estrellas.

De la película Wonderstruck, 2017

 

No es fácil -menos cómodo, en un contexto escaso en dinámica y voluntad política ni contextual de recambio- para quien atiende temas artístico/culturales, espejear desdoros. Empero, la puesta en crisis, contribuye a desmontar inercias y flematismos.

 

Pícolo alegro, ma non tropo

Parece iniciarse el desmonte de la inocultable rémora de directivos de cultura… hay relevo en la dirección de la galería de arte, apellidada en la glosa oficial: Museo de Arte Contemporáneo (MAC). Llega al cargo Aldo Arellano, quien, pese a ser uno más de la legión extranjera, cuenta con perfil adecuado y solvente desempeño previo.

Mucho he preguntado a ese MAC cuándo dialogará con sus vecinos de los mercados (Hidalgo, Guaracheros, República, 16 de septiembre), pletóricos de expresión popular a nivel del piso: gastronomía, sabor, color, música. Cuándo esa galería a la bufalada consumista, también vecina de las calles peatonales Hidalgo Zaragoza, vamos, al turismo del Centro Histórico, hasta por cuestión rentable.

También aquí se ha opinado (hasta ahora a “sacorroto”), la conveniencia de un consejo consultivo y una sola dirección general para varios museos, de habitual escaso público, y sin atender la recomendación de la Unesco (máximo organismo de la Naciones Unidas para educación, ciencia y cultura) de tener a la población del entorno como público prioritario.

 

El juguetote costoso de apariencia científica

Otra rémora de favor político anacrónico y enquistado es el llamado Laberinto de la Ciencias. Mucho laberinto, entretenimiento apantallante y escasa ciencia en la medida que no tiene un cuerpo de científicos ni divulgadores de la ciencia que le den soporte y cambien el guion (según recomendaciones hechas por un experto del Museo científico La Ville, de París, hechos a El Vagón de la Ciencia/SLP, hace unos 3 lustros, y ratificado hace 4 años por el pintor/curador mexicano Carlos Villegas, ocupado en sus tareas para el Centro Cultural Georges Pompidou, también en Francia).

Los guías mayoritarios en el laberíntico sitio, son alumnos de servicio social y no divulgadores científicos, egresados o pasantes de ciencias. Debo agregar que el mexicano Museo Universum de la UNAM está soportado por 300 científicos; quienes diseñaron, evalúan cada tanto, renuevan prototipos y guion. En el Laberinto mencionado todo el software es importado a costos inflados.

El manejo del inmueble es con mentalidad gerencial para público de élite y escasas concesiones a escolares. No pobres, no trabajadores de percepciones mínimas. Se practica la cultura del NO.

  • No hacen el obsequio de entrada gratuita una vez al año durante el día mundial de museos.
  • Nos deben la entrada gratuita, al menos dominical, a los potosinos–quienes pagamos 460 millones de pesos por un montaje cuyo presupuesto inicial, de suyo inflado, era de 100 millones de pesos-.
  • También está pendiente el acceso desde nuestro Parque Tangamanga al que se le recortó una de sus mejores colinas con vista panorámica hacia la ciudad. Cualquier museo serio, incluido Louvre, Vaticano, Del Prado y más, obsequia el ingreso a la población los domingos. Ello permite acceso a la clase trabajadora y/o prestadora de servicios, y a los empobrecidos de antes y del actual desastre nacional crónico.

 

La Patética en el abismo: Coloso de Villerías a cuentas

Donde la gravidez se agudiza a tono obsceno es en el Teatro de la Paz. Luego de un interinato de dos lustros, con programación a medio pelo y, casi desde siempre en confusión de rumbo (en tiempos remotos hubo patronato y claridad en programación para ese recinto), llega un animador cultural sin experiencia para el cargo, pero con visible entusiasmo inicial convertido ahora en:

  • Tráfico de influencias.
  • Renta de espacios para eventos privados sin dar cuenta a la administración del sector.
  • Conversión del vestíbulo en galería de arte comercial de lujo, y manejo administrativo similar al del punto precedente.
  • Mezcla de afectos con trabajo en la escala cupular de su nómina de confianza. Eso, y la subutilización y autoritarismo con el personal, restan autoridad.
  • Renta de servicios y recursos humanos externos que pueden resolver los empleados de base.
  • La gota: Uno de los eventos privados, provocó sobrecalentamiento en las líneas eléctricas y reventó el circuito cerrado de cámaras de vigilancia. Al quedar desactivadas estas, se consumó el robo de un juego muy costoso de micrófonos al servicio de la Orquesta Sinfónica. Tal hecho, no tuvo el correspondiente levantamiento de denuncia ni acta administrativa porque al responsable del teatro se le pondría en evidencia.
  • El mismo protagonista de todo lo mencionado, suele quedar mal con proveedores, se esconde de ellos, monta citas fallidas e indisposición para no afrontar desaguisados. Ello desacredita al individuo y al sector cultura le abona abolladuras.

Me hubiera gustado hablar de algo cachondo, cielos azules y horizontes llanos. No siempre es posible lo deseable.

BIO: Jorge Ramírez Pardo, enredarteslp@hotmail.com,  periodista y cinematografista por la UNAM, descreído pero muy guadalupano, puma de corazón y convicción. Al borde del subempleo crónico. Decano en el pueblo de la enseñanza de guion y realización fílmica.

@PEnredarteslp 

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