Desafinando

Fiscal general: ¿Vínculo entre gobierno y ciudadanos? | Columna de Óscar Esquivel

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Cuando se alcanza la madurez de una persona o la evolución de un país con sus instituciones fortalecidas, las personas regularmente volteamos hacia el pasado y algunos tienen la capacidad de enmendar las situaciones erróneas cometidas; otros se aferran al pasado como si fueran unos exploradores perdidos en el tiempo, los seres humanos pocas veces aprendemos de los tropiezos, de la fatiga física y mental que ocasionaron. Incluso hoy, por alguna razón inexplicable, casi magnética, repetimos los patrones negativos de nuestros antepasados, haciéndonos culpables de algo que jamás cometimos… los pecados de otros son el ancla para no crecer.

Somos viajeros adentrándonos a la historia, sin saber hasta dónde nos conducirá, es decir, estamos tan vulnerables que olvidamos los acontecimientos sucedidos y repetimos los fracasos que cada vez son más fuertes.

Lo mismo ocurre con nuestras instituciones, evocamos constantemente el ayer histórico, no para evitar repetir los errores, más bien y tal parece, que lo hacemos como copia fiel al cuadrado.

Es de todos la responsabilidad de generar esquemas donde la fortaleza histórica sea un ejemplo de virtudes y no un dechado de falacias huecas, pasadas inadvertidas por quienes tratan de evitar los ejemplos, los buenos ejemplos, que nuestros antepasados dejaron como legado a este país.

El fiscal general

Seguramente observamos la constante de nuestros gobiernos de hablar de participación, democracia institucional, gobierno de todos… en fin, un sinnúmero de calificativos para engalanar algún discurso que motive a la gente a creer en lo que se hace y evitar el cuestionamiento o poner  en duda la capacidad de gobernar.

A mi juicio, si es que lo tengo, fue un error de cálculo político el haber presentado el método de selección del Fiscal General del Estado de San Luis Potosí con base a una terna de Juristas para que sea el Congreso del Estado quien designe a uno de ellos para el cargo. Algunos aducen que fue “por el bien de la gobernabilidad del estado”; otros achacan al clima de inseguridad el hecho de que el gobernador deba estar trabajando en materia de impartición de justicia con alguien de su confianza; los más radicales señalan que “pagarían cuotas de poder”, en el entendido de que se consultaría a la soberanía legislativa conformada… ¿por quién? Por los transparentes y bien ponderados partidos políticos,  ocasionando viejos vicios arraigados y a contentillo de los grupos establecidos y no precisamente por un clamor ciudadano, sediento de una justicia, imparcial, pronta y expedita.

El método ya fue impuesto: tres opciones para ser seleccionados al cargo. ¿Cómo será la búsqueda de los tres mejores abogados? A mi parecer se han escuchado los reclamos de los ciudadanos, de las asociaciones de abogados, organismos de lucha anticorrupción e incluso en redes sociales; creo que existe hasta ahora la voluntad de tomar en cuenta estas voces de parte del Gobernador del Estado. La capacidad del ejecutivo de proponer la terna será fundamental para obtener al mejor. O más bien,, a un abogado capacitado en diversos rubros: con vocación de servicio público, especialista técnico, actualizado en leyes y jurisprudencias y, sobre todo, con sentido común, sensible y profesional. Quien es profesional es imparcial.

La propuesta

Método para elegir… en manos del Congreso

Ya entrados en democracias institucionales, hago la propuesta, bajo mi humilde opinión, de que el método de selección deba de ser ante el pleno del congreso y no en comisiones, con una mayoría calificada de tres cuartas partes de los diputados presentes.

Primero: la comparecencia individual, sin disimulos, pública y abierta. Incluso realizar un enlace de comunicación a través de las estaciones de radio en todo el estado o en televisión para así poder escuchar los planteamientos y cuestionamientos de los diputados hacia los abogados.

Segundo: votación preliminar, es decir, al término de la comparecencia de cada uno, los diputados deberán votar y por mayoría permitir si el abogado podrá ser elegido en segunda vuelta.

Tercero: la votación final deberá ser abierta y pública. Se sabrá cómo votaron los diputados, y los fundamentos por los cuales están votando, en este caso podrá ser el diputado representante de bancada de los partidos políticos.

Pareciera exagerado pero estamos jugando con el futuro de la impartición de justicia en el estado, así que tiene la trascendencia comparable con una elección de algún gobernador o diputado.

Es el momento de sentar las bases para generar confianza nuevamente en la institución más dañada por la corrupción e impunidad.

La voluntad del ciudadano Gobernador del Estado tendrá eco positivo entre la población. Será sin duda un aliciente para las víctimas de violencia generalizada, que además de sufrir un ilícito, son humillados y tratados con desprecio. La justicia pocas veces llega y si llega es demasiado tarde para enmendar su dolor.

Un fiscal desafinado al comienzo del concierto será siempre un integrante descoordinado para la orquesta…un fiscal afinado en un inicio, traerá nuevamente la esperanza perdida.


caminante369@yahoo.com

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