#4 TiemposColumna de Dalia García

Estuche de palabras | Columna de Dalia García

Divertimentos

 

Hay quienes escuchan una palabra chida, chula o chévere, y la apuntan en cualquier lugar “a la mano” para no olvidarla.

Es interesante advertir el significado y la imagen sonora de palabras nuevas, la combinación de letras que jamás habías visto ni escuchado, o el modo de nombrar algo que ya conocías con otro término. Por ejemplo, en México un ‘chairo’ es quien defiende causas sociales y políticas en contra de ideologías de derecha; se le atribuye una falta de compromiso verdadero con aquello que dice defender, pues se autosatisface con sus actitudes. Mientras que en Bolivia y Perú, ‘chairo’ es una sopa típica que, entre otras cosas, se prepara con chuño, papa, carne y verduras.

Recientemente terminé de ver una serie española cuyo idioma original es el catalán. Aunque siempre he odiado las películas traducidas al español de España, esta serie fue la excepción, quizá por la autenticidad y naturalidad de las voces: me encantó descubrir no pocos vocablos y su uso, como los verbos ‘flipar’ (entusiasmar) y ‘molar’ (gustar).

Ser ‘sapo’, en Colombia, es lo mismo que ser soplón, delator o chismoso. Pero en Bolivia, Ecuador y Perú, sapo es alguien muy despierto y astuto. No obstante, en Chile y también en Perú, ‘sapo’ se usa como adjetivo para referirse a alguien mirón o espía. En Costa Rica, ‘sapo’ es un miembro del cuerpo de Policía.

Me gustan las palabras, me divierte la maleabilidad y volatilidad a la que son propensas. De estos dos términos, ‘maleable’ y ‘volátil’, me gusta más la definición de la segunda para aplicarla como adjetivo de las palabras: que vuelan o pueden volar, que se mueven ligeramente y andan por el aire. Mudables, inconstantes. Que como un líquido, se transforman espontáneamente en vapor.

Hace poco me tocó echarme un clavado en varios diccionarios del español. Los hallazgos fueron fascinantes, así que decidí escribir aquello que más me gustó para que no se me olvide:

  • Un ‘palmo’ es la distancia que va del extremo del pulgar al del meñique, estando la mano extendida. Pero ‘dejar a alguien con un palmo de narices’ es privarlo de lo que esperaba conseguir.
  • Todos, tarde o temprano, nos ‘amarchantamos’, es decir, nos hacemos clientes frecuentes de algún comerciante.
  • ‘Echarse a la bartola’ significa abandonarse en un esfuerzo, holgazanear, despreocuparse. También puede usarse con los verbos tenderse o tumbarse.
  • Refino’ es algo muy fino, pero también es la conjugación en presente de la primera persona del singular del verbo ‘refinar’. Aunque también es sinónimo de aguardiente.
  • Rejalgar’ es un mineral de color rojo, cuya combinación de arsénico y azufre es muy venenosa.
  • La expresión ‘De cuerito a cuerito’ significa “de principio a fin de un libro”: se aprendió El chingonario de cuerito a cuerito.
  • El ‘busilis’ es el punto en que estriba la dificultad de un asunto. Quiere decir que “dar en el busilis” es dar en el clavo: comprender el punto de la dificultad.
  • El ‘estro’ es la inspiración ferviente del poeta o artista. Pero no sólo eso, también se le llama ‘estro’ a una  mosca parda y vellosacuyas larvas son parásitos internos de algunos mamíferos.
  • ‘Chirumen’ significa ingenio, y también caletre. ‘Caletre’ significa tino o discernimiento. Pero si alguien dice “Hazme un favor al caletre”, pide que se haga
  • Un ‘vate’ es un poeta o un adivino.
  • ‘¡Vade retro!’ es una expresión latina que significa “apártate”, empleada en tono humorístico para rechazar a alguien o algo que significa una tentación, al mismo tiempo que produce horror; por ejemplo, al señor de los elotes.

 

Se supone que esta nota debería tener un párrafo final que resuma o concluya lo antes dicho, pero no; aquí termina, prefiero echarme a la bartola.

También recomendamos: Cuando trabajé para Festivales de Jazz en México | Columna de Dalia García

Nota Anterior

Ejecutan a guardia privado mientras iba en su coche en Soledad

Siguiente Nota

La balada del italiano | Columna de Adrián Ibelles