#4 TiemposAndante

El error de Descartes | Columna de Irma Carrillo

Andante


Emoción, razón y cerebro humano

¡Un afectuoso saludo a todos los lectores de La Orquesta! Creo, sin temor a equivocarme, que todos los seres humanos tenemos la debilidad de saber cómo somos, quiénes somos y para dónde vamos. Al no poder tener respuestas concretas, muchos hacemos test de personalidad o bien, andamos con los mentados quiz de las redes sociales en donde se nos revela qué clase de pan dulce somos.

Fuera de tonterías que solo sirven para matar el tiempo o recabar nuestros datos, en esta ocasión les traigo un libro que si bien, no es reciente, sí marcó un parangón en la forma de percibir el pensamiento humano y ha sentado bases para estudios más profundos sobre neurociencias. Se trata de El error de Descartes del neurólogo Antonio Damasio, editado por Drakontos. Antonio Damasio ha centrado sus investigaciones en el estudio del lenguaje, las emociones, la memoria y la toma de decisiones, que bien visto, es algo que hacemos diario.

El texto es apasionante desde el inicio, ya que nos introduce en el tema por medio del famoso caso de Phineas Gage, un hombre que trabajaba en el ferrocarril y que al momento de hacer explotar una carga de dinamita, se ve severamente dañado por una barra de metal que le traspasa la mejilla y sale por la cabeza. Milagrosamente, Gage se recupera de semejante lesión, pero todo lo que él era, su personalidad y forma de ser, cambian radicalmente y lo convierten en un hombre irreverente, impaciente y falto de tacto. Si nos ubicamos en la época en que ocurrieron los hechos —1848— nos daremos cuenta que el comportamiento de este hombre dejó anonadados a los médicos de la época, sobre todo porque comenzaron a cuestionarse sobre cómo trabaja el cerebro humano.

Muchos intentos se dieron antes, pero uno muy curioso fue la llamada frenología en donde se asignaba a cada parte del cerebro una función específica. Así, se creía que el lenguaje, o el movimiento o incluso, la afirmación, la benevolencia o el enojo, estaban localizados en ciertas partes del cerebro. Ahora sabemos que el cerebro no está dividido por sectores y que más bien es un complejo funcionamiento sistémico el cual se encuentra interconectado de acuerdo al lugar que ocupan en el cerebro.

Por otra parte, resulta realmente apasionante saber que muchas de las decisiones que tomamos de forma cotidiana no son ni por un momento producto del libre albedrío que nos han hecho creer; toda decisión proviene de lo que hemos vivido, sentido y que favorece al yo narrativo que tenemos dentro, siempre partiendo de lo que nos conviene o no. Esta afirmación es un tanto dura para la mayoría, ya que tenemos la idea de que todo lo que pensamos o sentimos es parte de nuestra naturaleza individual y cuando descubrimos que el comportamiento humano es bastante predecible, todos nuestros principios se tambalean sin más.

En este libro usted podrá encontrar temas tan apasionantes como el pensamiento con imágenes, la emoción y cómo nos engañan los sentimientos; qué nos hace ser altruistas y si es verdad que lo hacemos porque somos «seres humanos». Un libro que vale la pena leer para reflexionar sobre la frágil condición humana.

Les dejo un enlace sobre la mente inconsciente: https://youtu.be/odilcjj9m-Y

Y otro sobre el caso de Phineas Gaga: https://youtu.be/fSLcrC11vCs

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