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Equidad de Género Electoral: Estafa maestra | Columna de Miguel Ángel Paisano

Opinión altiplano

 

El control y manejo de un partido político solía tener diversas dificultades, sobre todo durante la asignación de candidaturas. Las pugnas internas y la guerra de los grupos de cada tres años por hacerse del mayor número de candidaturas, provocaban divisiones y desbandadas, que mermaban las posibilidades del ansiado triunfo.

Por eso el sueño de los dirigentes de partido siempre fue tener el control total en la asignación de candidaturas, un control que les permitiera elegir y designar a quienes ellos quisieran, sin la necesidad de negociar, concertar ni complacer a los grupos que naturalmente se forman en cada partido, o mucho menos sin la odiosa democracia, o sea, realizar votaciones internas para elegir a sus candidatos.

Dirigentes de todos los partidos soñaron con ese control absoluto, nunca habían podido hacerlo… hasta ahora. Sigilosamente, sin que nadie atinara sus intenciones, alegando la equidad de género, ya que supuestamente la mujer no se encontraba representada en igualdad de circunstancias que los hombres, los líderes de los partidos dieron línea a sus diputados y confeccionaron la supuesta equidad de género electoral, estableciendo por ejemplo en nuestro Estado, que se integra por 58 ayuntamientos, la obligatoriedad a los partidos políticos de postular para presidentes municipales a 29 hombres y 29 mujeres.

Muchos dirían que eso es bueno, que las mujeres tienen derecho a estar representadas: eso no está a discusión. Lo que está a discusión es la manipulación del derecho de las mujeres para competir con equidad, para, a través de esta manipulación realizada por los dirigentes nacionales de los partidos, lograr lo que siempre soñaron: ¡El control total de las candidaturas!

El trasfondo de la equidad de género es el hecho de que resulta imposible cumplir con la equidad en un sistema democrático, esto es, si se elige libremente en cada uno de esos 58 municipios, a través del voto directo de los militantes de los partidos, es imposible que resulten 29 candidatos y 29 candidatas. Luego entonces, bajo el amparo de supuestamente cumplir la ley que ellos mismos propusieron y aprobaron, a sabiendas de la imposibilidad democrática de su cumplimiento, los dirigentes nacionales de los partidos de tajo, sin protestas, sin discusiones, suprimieron la democracia interna partidista e impusieron la dictadura de la designación, escudándose en la equidad de género.

A quien quisiera protestar se le tacha de misógino, de no estar de acuerdo con la igualdad de género. A los que buscan respuestas, simplemente se les ataja, con la respuesta simplista del que no es que se quiera truncar las aspiraciones de nadie, sino que se tienen que dar de esa forma las cosas, porque la ley así se los exige, una ley de supuesta equidad.

Por ejemplo, en el PAN, en 16 municipios que durante el proceso electoral del 2015 cualquiera podía aspirar a participar, hoy por el solo hecho de ser hombre se está impedido de tan siquiera registrarse, porque se ha decidido que los contendientes deben ser mujeres, pero ¿Y el derecho de los hombres a votar y ser votados?.

Más claro, ¿de qué demonios sirve una ley así, si en el 2015 no tenían ningún impedimento para que cualquier persona, ya sea hombre o mujer pudiera participar en los procesos internos de un partido político y que el día de hoy te impide participar por el hecho de ser hombre? ¿Eso es equidad? ¡No! Eso es la prueba más grande de que nunca se buscó la equidad o mejorar la participación política de la mujer, sino de que siempre se buscó el control total de las candidaturas mediante la designación que harían los líderes partidistas, escudándose en la obligación de cumplir con la ley.

Eso queda claro, más aún en un estado donde primero se resisten a dar la Alerta de Género ante el homicidio indiscriminado de mujeres y luego se da la Alerta pero no se implementa ninguna medida que tienda a garantizar la protección de esas mujeres violentadas. Más aún, si la falta de participación política de las mujeres obedece a diversos factores, entre ellos la mentalidad machista de los actores políticos, ¿qué medidas se establecieron para cambiar esa mentalidad machista? ¡Ninguna!

No existe programa, ni presupuesto para cambiar las circunstancias sociales, económicas o educativas de las mujeres, no existe presupuesto ni programa tendiente a garantizar la participación política de la mujer, solo tenemos una ley que obliga a postular mujeres, de donde sea y como sea, aunque sigan siendo sometidas, acosadas, con menores oportunidades de desarrollo, con sueldos menores al de los hombres por el mismo trabajo. Por eso reitero: la Ley de equidad de género es la estafa maestra, nos la presentaron como la búsqueda de igualdad política entre hombre y mujer, cuando en las sombras lo único que querían los dirigentes de los partidos era hacerse del control total en la asignación de candidaturas, escudados por esa ley, que no ayuda en nada a las miles de mujeres que siguen siendo víctimas de una sociedad machista, que les niega las mismas oportunidades que les da a los hombres, ¡una ley que obliga a postular mujeres, no resuelve nada!

Si no se combaten las condiciones que tienen alejadas de la participación política a esas mujeres y solo servirá para que los dirigentes de los partidos se sirvan las candidaturas a su gusto, mediante designación de candidatos. Qué pena que una ley de supuesta equidad entierre la democracia de los partidos y de todo el proceso electoral, sin tan siquiera ayudar a una sola mujer en el camino.

EN CORTO

Ya se dieron cuenta, ¡por fin!, de que solos no llegan ni a la esquina. Al parecer gracias a la operación política de José Jover, exdiputado local y que ahora aspira a la diputación federal por el primer distrito, con cabecera en Matehuala, quien competirá por la alianza PRD, PAN y MC, y quien logró reunir a tres aspirantes a la presidencia municipal de Salinas, para que se decidan a ir unidos y así poder tener oportunidad de triunfo. Eso está muy bien si se trata de aumentar la rentabilidad electoral, el problema es ver cuál de los tres acepta bajarse de la contienda y apoyar al o la candidata, dependiendo del resultado de esas pláticas, se renovara el panorama electoral, o seguirá sin cambios si todos siguen montados en su macho de querer una alianza. Sí, pero solo si ellos son los candidatos.

Hablando de candidatos a diputados, quien anda buscando la candidatura a diputado local por el IV distrito por las siglas de MORENA, PT y PES, es nada más y nada menos que el exsecretario de seguridad pública del Estado, Joel Melgar, quien también en el 2015 quiso ser candidato a diputado, pero no le alcanzó. En esta ocasión, al parecer apoyado por Salvador Hernández, busca de nuevo hacerse de la candidatura, aunque el salto de la seguridad pública a la tribuna del Congreso luce difícil, solo basta ver el caso del excomisionado de la policía federal, Enrique Galindo Ceballos, quien a pesar de su curriculum, no logró hacerse de la candidatura al Senado de la República por el PRI. A ver cómo le va, por lo pronto no hay reunión, fiesta o evento del PT en que no esté presente Joel Melgar, siempre franqueado por Salvador Hernández.

Siguiendo con los probables candidatos a diputado por el IV distrito, quien se está jugando sus cartas para poder abanderar la alianza PRD PAN y MC, es el expresidente municipal de Villa de Ramos y exdiputado local Marcos Esparza, lo que hace tratando de generar los apoyos necesarios dentro del PRD y MC, incluso algunos del PAN, quien disputaría la candidatura a panistas de hueso colorado como Guillermo Topete Solórzano, de Moctezuma, quien fue candidato suplente a diputado federal y quien ya conoce el distrito, así como a Miguel Salas Navarro, originario de Ahualulco, de entre los cuales surgirá quien represente a esta alianza en la próxima contienda electoral, que se cierra sin dejar la certeza para ninguno de los candidatos.

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