#Si Sostenido

#Entrevista | “Vivimos en una industria estancada, que vive del tributo”

Una entrevista con el creador del WIRD Festival, el festival que busca hacer que los potosinos

Por Blakely Morales

Hace varios años que despertamos en una ciudad distinta. Esta nueva ciudad de San Luis Potosí, la hemos construido quienes no éramos, pero luego llegamos, y ahora somos de aquí.

Vladimir Zamarripa por ejemplo, antropólogo de treinta años, gestor cultural, creador del WIRD, nació y creció en Venado, un municipio a 110 kilómetros de la capital, hacia el norte, por la carretera a Zacatecas, luego tomando el entronque que lleva a Charcas, entre Charcas y Moctezuma.

Vladi creció escuchando a Los Tigres del Norte. Naturalmente. Pero desde sexto de primaria la señal de televisión de su casa oscilaba entre Nickelodeon y MTV. Cuando escuchó Smells Like Teen Spirit, le voló la cabeza.

Dice que desde entonces soñaba con hacer esto: reunir a la música, no a los géneros; reunir a la gente, no a los grupos de gente divididos por atuendo; encontrarse con los sonidos y las personas de otras ciudades, no con los ídolos.

 

La Orquesta: ¿Qué papel puede jugar un festival como el WIRD en la nueva era que vive la música?

Vladimir: El consumo está centralizado en el streaming, que ha levantado mucho debate del lado de los músicos en cuanto a la retribución económica. Pero, creo que el festival de alguna manera es una plataforma que visibiliza talento, para construir comunidad.

LO: Hace diez años en San Luis Potosí no pasaba nada. Ahora parece que está pasando todo.

V: Claro. San Luis siempre ha sido una ciudad donde su underground siempre ha estado muy activo, la escena punk, la escena ska, la escena reggae; siempre ha habido movida; (el WIRD) fue la necesidad de construir algo nuevo, basado en el Do It Yourself, que ha sido la filosofía del festival, la posibilidad que tú tienes de generar una realidad distinta; ahorita decir que en San Luis no pasa nada, pues no. Nosotros desde la plataforma hemos contribuido, en cierta dimensión y de manera paralela hay otras plataformas que no somos nosotros, generando ideas creativas, fiestas, expo ventas de diseño, cosas que van muy de la mano.

 

LO: ¿Para qué lo haces tú? ¿Hay ahí una especie de… grito de supervivencia?

V: Para mí la promoción cultural es un estilo de vida ¿Sabes? Desde chico siempre me imaginé haciendo esto, y la verdad es que quiero continuar haciéndolo, sí hay una necesidad de vida en estas cosas, en buscar construir una plataforma, integrar a los otros, compartir con los otros, generar comunidad, hay un interés profesional muy grande, y también es personal: a mí me llena la música.

Un libro de educación artística de secundaria decía que “cuando el hombre llegó a la Tierra, la música ya lo estaba esperando”. La música nos ha traído hasta este momento, nos ha renovado para siempre y siempre nos recuerda que venimos del primate, que algún día golpeamos piedras, que luego le encontramos el sentido y el ritmo, creamos el lenguaje, y de ahí hasta ahorita, la época en la que no importan los nombres, detrás de la música.

Aunque internet está repleto de músicas, persiste la absurda necesidad de ir a un bar el sábado a escuchar Lamento Boliviano, Entre Dos Tierras y Persiana Americana.

“Me incomoda mucho –reflexiona Vladi-, me irrita mucho, que a estas alturas la gente siga publicando videos de Soda Estéreo, videos de los Caifanes que sí, son bandas que… uff… a mí me encantan. Cuando hablemos de rock en español en los ochentas, hay que hablar de ellos¿Sabes?

Pero creo –continúa- que vivimos en una industria estancada, que vive del tributo, cuántos tributos no escuchamos; ahorita reciente, y ya no tan recientemente, estos tributos del rock fusionados con músicas como la cumbia, y ahí tienes a Los Ángeles Azules tocando con toda esa generación de músicos, que a lo mejor a esa generación le puede sonar como música nostálgica, chido, bien… pero ya llegan a un nivel de saturación tremendo. A mí el único tributo que me gusta es el de José José. Y ese salió cuando yo era un mocoso, iba en secundaria, mi carnal lo tenía”.

A eso viene el WIRD, a modificar nuestros referentes.

La ciudad se está moviendo, está transitando y somos parte de ella, generamos y salvamos los conflictos en el mismo territorio. La música puede ponernos de acuerdo, o declararnos la guerra. Aunque ninguna de las dos cosas tiene sentido, porque la música precede al lenguaje y nos regresa a la vida en el agua. La necesitamos tanto para regresar al pasado, como para acercarnos al futuro. Cuestión de enfoques: pero para nadie es una ventaja vivir en el pasado.

 

LO: Pero a ver, ¿Tú sí conoces a todas las bandas?

V: Claro, por supuesto. A unas más que a otras.

 

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