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Enfermitos | Columna de Silverio Marín

Página impar

Pese a todo el cochinero que destaparon los videos de la semana pasada, aquí el descaro y el descrédito no deja sin trabajo a nadie. No, ¿cómo va a ser? En nuestro San Luis el mejor combate a la corrupción es la enfermedad y lo que echa de sus cargos a los funcionarios públicos son los motivos personales.

Usted ya sabe de qué videos hablo, esos donde Crispín Ordaz, alcalde de Ébano, le pide asesoría a Quique Flores para que la Comisión de Vigilancia le limpie observaciones por más de 40 millones de pesos. “Venga mijito Chispín. Vaya usted con los señores y deles dinero. No, mijo, a mí no, ¿cómo cree?, a ellos. Sí, ándele”.

El viernes, el auditor José de Jesús Martínez Loredo renunció, justo en medio del escándalo de blanqueo de cuentas públicas municipales. Con carácter de irrevocable y “por motivos de salud”, pasó a ser entonces el exauditor.

Pero a ver, del estado de salud de Martínez Loredo se ha hablado durante mucho tiempo, al menos un año. En marzo pasado, mi examigo Jorge Saldaña escribió en estas mismas páginas que el ahora exauditor estaba tan mal de salud, que el manejo de la ASE corría a cargo de las ganonas, las hermanas Ruth y Rocío Torres Armenta, quienes a su gusto utilizan recursos de esa dependencia del Congreso del Estado.

Antes, mucho antes, en junio del año pasado, Martínez Loredo había dicho que tenía cabal salud y creía que dudar de su integridad física hasta atentaba contra su dignidad como persona. ¿En serio? Reconocer y cuestionar la salud de los funcionarios debería ser un derecho de todos los ciudadanos, pues algunas enfermedades podrían afectar los trabajos que realizan. Qué bajos de miras, en serio.

¿Qué cambió entonces en un año? ¿La salud del exauditor? No, lo que cayó aún más fue la salud de la ASE, de quien ya se tenían dudas y que pese a su función fiscalizadora, hasta se ha pedido que también le pongan marca personal para ser vigilada.

De Martínez Loredo se ha dicho que era mero adorno, que no iba a la oficina, que evitaba a los medios y que tardaba días para pasar a firmar documentos importantes. Como podrá leer en una nota de este mismo periódico, solo se presentaba a trabajar cuando se necesitaba una foto suya en el edificio de la Auditoría para ilustrar un boletín de prensa o para entregar los regalos navideños en las costosas fiestas de esa dependencia.

Pero el exauditor no es el único caso de renuncia por salud, o por motivos personales. Por salud, Manuel Medellín Milán dejó la Universidad Tecnológica de San Luis Potosí.

Por salud también se fue la semana pasada Guadalupe Juárez Ortíz, directora del DIF municipal en la capital.

Por motivos personales, el exdirector de la policía municipal, Antonio Garza Nieto, dejó su cargo en marzo pasado, aunque arreciaba entonces la crisis de inseguridad en la ciudad.

¿Todos ellos se fueron o los fueron? La respuesta institucional de los motivos personales debe ser cambiada por una más asertiva, o real, pues. Que los que manchen la función pública también manchen su plumaje.

A Martínez Loredo, ni los videoescándalos, ni la corrupción, ni 14 solicitudes de juicio político lo pudieron tumbar. La salud sí, aunque todos sus malos manejos se agolpaban frente a su puerta.

PAN

Vendetta

A diferencia del librito sagrado del partidismo mexicano (no es el Código de Procedimientos Electorales), Xavier Azuara Zúñiga inició una embestida contra Quique Flores, sin brindarle ni un asomo de protección panista.

Flores renunció a la coordinación parlamentaria, a la Jucopo y hasta al PAN, en un acto insuficiente para la gravedad de los actos que pueden asumirse son cometidos en el Congreso estatal. Así parece que lo grave no es que exista la corrupción en el Legislativo, sino que los hayan cachado.

En cambio, la reacción de Xavier Azuara pareció más una vendetta contra Flores, adversario político, que una auténtica búsqueda por el combate a la corrupción. ¿Para cuándo la rueda de prensa para pedir toda la fuerza de la ley contra Crispín Ordaz? Me acaricio la barba y me siento a esperar.

@TormentoMarin

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