Noticias en FATercera Llamada

¿Cómo elegir al auditor? | Columna de Jorge Saldaña

Tercera llamada

Breve reflexión

Que al nuevo titular de la Auditoría Superior del Estado lo elijan los ciudadanos parece ser una estupenda propuesta.

El arrebatarle a los diputados y al gobernador la posibilidad tanto de nombrar como de correr al encargado de revisar cómo utilizan los recursos los entes auditables, lease ayuntamientos, gobierno, poderes y órganos autónomos, le dotaría al nuevo personaje de absoluta autonomía para desempeñar su trabajo, pero sobre todo implicaría el recuperar la credibilidad del organismo por parte de los ciudadanos.

Recuperar esa confianza que de manera tan infame, legislatura tras legislatura, trienio tras trienio y sexenio con sexenio, se agotaron estúpidamente nuestros “representantes” populares.

Ni modo, ya no les creemos y bien ganado se lo tienen. Si los legisladores llegaron vía el voto ciudadano, eso ya no implica que les permitamos representarnos necesariamente en todas las decisiones que tomen. Mucho menos si llegaron por la vía de la lista plurinominal.

Un hombre o mujer íntegro, intachable, avalado por su trayectoria tanto personal como profesional, hace mucha falta en un ente como la Auditoría y en general en la clase política del Estado.

Escoger desde la conciencia colectiva a ese hombre o mujer sin cola que le pisen significaría aire puro para San Luis Potosí.

La pregunta es ¿Cómo hacerlo?, ¿por dónde empezar?

Los ordenamientos jurídicos, tal y como se encuentran redactados, no contemplan siquiera la posibilidad de una elección del Auditor, y para cambiarlos necesitamos adivine de quién… sí, de los diputados.

El círculo vicioso inicia y termina ahí, en las comisiones, en los cabildeos, en las votaciones, en los ridículos en el pleno y al final en la publicación de modificaciones a las leyes para que de una u otra forma todos –los partidos y los diputados– queden contentos.

Pero no seamos tan negativos y por un momento imaginemos que una epifanía colectiva permite a los diputados legislar y aprobar la propuesta ciudadana que hoy analizamos.

¿Quién propondrá a los candidatos a auditor? ¿Habrá campaña? ¿Con recursos de quién? ¿De donde saldrá el dinero para organizar una elección estatal, imprimir boletas y ejecutar el conteo si el presupuesto del Ceepac ya está autorizado?

Lo más importante, ¿quién solventará la campaña para que la mayoría de los ciudadanos sepa qué se está votando y conozca a cada uno de los candidatos? Recordemos que la ASE es un órgano tan obscuro que muchos ciudadanos desconocen siquiera cuál es su función.

Ok, continuemos siendo positivos. Ya tenemos organizada la elección, es más ya tenemos candidatos, y se lleva a cabo la jornada ciudadana.

Puesto que hay un solo lugar para otorgar y, supongamos que hay más de un candidato, alguien va a perder ¿cierto?  

Luego entonces, los ciudadanos que apoyaron al candidato que no ganó dudarán del que sí lo hizo y se pondrá en tela de juicio nuevamente su trabajo por un porcentaje de ciudadanos directamente proporcional a la votación obtenida por el que no alcanzó el puesto.

Ok, no importa. Los invitamos a ambos. El que perdió tendrá que vigilar al que ganó y así todos contentos, ¿qué tal? Una maravilla ¿verdad?

Perfecto, entonces encontremos a dos personajes, hombres o mujeres intachables, de trayectoria personal y profesional inatacable, rectos, sin ligas a partidos ni a políticos, y que además estén dispuestos a abandonar sus empresas y trabajo como a sacrificar su vida familiar para revisar las cuentas de al menos un ciento de entes auditables.

¿Conoce a alguien con esas características?

Últimamente suena mucho para ese puesto el notario Eduardo Martínez Benavente, pero hay alguien más que podría cumplir el perfil y con creces que se llama Guillermo Pizzuto Zamanillo.

Quizás haya otro que no se le ocurre a quien esto escribe, pero para empezar hace falta preguntarles a ambos frenteciviquistas si están dispuestos, siempre y cuando, claro está, el resto de las condiciones aquí expuestas se cumplan.

¿O qué esperaban?, ¿que los nombren por dedazo los diputados? Pues si de eso estamos huyendo. ¿Que los votemos de manera económica en una plaza pública? ¿Y entonces dónde quedó la democracia?

¿Plebiscito? Ok, sáquenlo de la congeladora legislativa. Entre tanto, se nos va la crisis y con ella, la oportunidad de reconstruirnos.

jfsh007@gmail.com

También recomendamos: El Frente de papel | Columna de Jorge Saldaña

Nota Anterior

#PorFin | 19 meses después, pero llegó la Alerta de Género

Siguiente Nota

El clima de hoy en la capital de SLP, jueves 22 de junio de 2017