#4 TiemposDeportesGame, set and match

El tenis no es solo pelotas y raqueta | Columna de Jesús Alejandro Tello

Game, Set and Match

 

Es muy famosa la idea generalizada respecto a ciertas actividades o trabajos la cual señala que si se hacen bien las cosas, pueden pasar desapercibidas —vamos, notar que existen— hasta que se llega el momento en que fallan —porque siempre hay algo que puede salir mal—. Entonces conocemos de su existencia o recordamos que ahí están, luego de haberlas pasado por alto, de obviarlas. Además no solo notamos que existen, sino también su nivel de importancia para el buen funcionamiento de determinada actividad.

Esto mismo pasa en el tenis con los recogepelotas (ball kids, en inglés). Los tenistas pueden despreocuparse por tareas que parecieran menores, pero que de hacerlas por ellos mismos afectaría su rendimiento al tener que estar pensando en otra cosa que no sea su juego en la cancha. ¿Qué tareas son éstas? Tener a disposición las pelotas para cuando algún jugador esté al servicio; traer y llevar la toalla con la que el tenista se quita el sudor que tan molesto puede llegar a ser; dotar de hidratación a las áreas de descanso entre games, vamos, hasta secar el sudor o agua —en caso de lluvia— que quede en la cancha y que puede ocasionar desde accidentes hasta que la trayectoria de la pelota sea modificada.

Por éstas y otras acciones más, los recogepelotas son de suma importancia para el tenis, y merecen pleno respeto. Más aún cuando su labor la desempeñan de manera voluntaria. No reciben ni un peso —dólar o euro— y su labor no deja de ser extenuante ya que tienen que estar concentrados al tiempo en que realizan un trabajo físico. Esto no lo pensó Fernando Verdasco ni Aryna Sabalenka, quienes se mostraron groseros con los recogepelotas durante las semanas recientes. Por un lado, Verdasco Consideró que el chico al que le pidió su toalla, tardó más debido y con un gesto nada grato le señaló que tenía que apurar el paso para darle continuidad al juego; cosa cierta, sin embargo los modos hacen la diferencia. No conforme con señalárselo a escasos de metros de entregarle la toalla, Verdasco repitió el gesto del reclamo aún cuando tenía en su posesión la toalla.

El otro caso fue el de Aryna Sabalenka, quien una semana después aplicó una «verdasquinha» y mientras estaba en un descanso pidió que se le retirara una botella vacía. Al sentirse ignorada, cosa que no ocurrió, su recurso bajo fue el de aventar la botella al piso para que el recogepelotas tuviera que levantarla. Sabalenka no pensó en que pudo haberla dejado al lado de su banca, sin mayor problema, para que se recogiera en cuanto se pudiera. Le ganaron sus sentimientos de prepotencia y falsa superioridad a labor de quienes hacen posible que juegue de la manera más cómoda posible.

Afortunadamente estos gestos no han pasado desapercibidos para la comunidad tenística y han sido señalados como erróneos, destacando la importancia de la labor que realizan los recogepelotas. Muchos tenistas fueron recogepelotas en su niñez y adolescencia. Lo menos que pueden hacer es tener empatía por ellos. Quién sabe, hasta puede que quienes sufrieron los desplantes de Verdasco y Sabalenka sean futuros top 10 del ranking.

Espero que estos casos sirvan para guardar los tratos entre tenistas y recogepelotas. Por el bien del tenis.

Breakpoint

La mala noticia del fin de semana fue la lesión que sufrió Juan Martín del Potro que le privará de continuar el resto de la temporada 2018, así como de los inicios de la 2019. No fue poca cosa, el argentino sufrió de fractura de la rótula derecha y una vez más vuelve al infierno de las recuperaciones, las cuales le han jugado muchos reveses a lo largo de la década presente. Ojalá tenga pronta y total recuperación. Queremos Delpo para más rato.

Nos leemos pronto.

@alejandrotello

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