#4 TiemposMosaico de plumas

El rito de iniciación | Columna de Andrea Lárraga

Mosaico de plumas

 

Nacer en México es un todo incluido. No solo perteneces a la tierra del cenzontle y ajolote. Tu nacimiento incluirá una serie de ritos que te convierten en un verdadero mexicano (puedes revisar El laberinto de la soledad de Octavio Paz o La increíble hazaña de ser mexicano de Heriberto Yépez para ampliar el tema de la mexicanidad). El primer rito de iniciación llega con el bautismo. No importa que tus padres no profesen la religión, ni mucho menos que se encuentren casados por la iglesia, es más, en el bautismo no importa que mamá y papá no se encuentren presentes, lo único importante es la celebración que procede al sacramento religioso.

El sacramento marca el fin del uso de tijeras debajo de la almohada para alejar a esas brujas que te quieren tomar entre sus brazos y llevarte a las puertas del infierno. No te preocupes, no servirás para un rito satánico, valdrás para algo más chingón: una fiesta. Pero no cualquier celebración, es el bautismo, tu presentación en sociedad, quizá no lo recuerdes, pero tuviste alguna vez una fiesta digna de recordar. Si no me crees revisa en el tocador de tu abuela, ahí entre tanto acumulamiento guarda esa oración que lleva tu nombre y fecha. Ni la presentación de Simba en el Rey León se compara con tu día, en el que conocerás a toda la familia, esa familia que no volverás a ver en tu vida, a menos que te cases por la iglesia y tus padres te obliguen a invitarlos, aunque no conozcas su nombre. No es tan malo, tendrás un montón de regalos que ayudarán a la economía familiar.

La elección del padrino/madrina es muy importante, pero poco reflexionada. La religión establece que se debe elegir a alguien que nos va a cuidar de nosotros en el trágico caso de que nuestros padres llegarán a faltar. La realidad es otra, se selecciona al amigo que nos acompañó en nuestras mejores borracheras o al familiar que cumple con los requisitos. En su momento, la elección de Panchita como madrina parece buena, te limpió el vómito cuando tenías 16 años y fue la primera en saber que estabas embarazada, le debes el favor. El único problema es que años después ella viajará por el mundo y no recordará el cumpleaños de tu retoño. Mi consejo: elige alguien que no sólo de un bolo de monedas de cinco y diez pesos el día del bautismo, sino en durante toda la vida. Tu nuevo mexicano te lo agradecerá.

La comida y el pisto es la combinación ganadora para que tu día se vuelva memorable. Si la comida es del gusto de todos los presentes serás referencia para próximos eventos. “Te acuerdas del bautismo del nieto de la tía de Doña Lucy, la comida estaba muy rica, hay que preguntarle donde la mandó a hacer”. Bueno, también si no es muy rica, serás referencia, “¡ay! en tu bautismo la comida estaba bien fría y no tenía sabor, de eso si me acuerdo”.  Pero sin duda, el alcohol es el centro de las fiestas mexicanas y el bautismo no es la excepción. Brinda el vino suficiente para que los invitados se embriaguen, no tienes que preocuparte por más, después, ellos mismos correrán al Oxxo más cercano para llenar sus reservas. Tampoco tienes que darle mucha importancia a la marca del alcohol, al fin de cuentas, cualquier Jimador se convierte en un Don Julio después de un par de tragos.

En cualquier rito prehispánico existía el baile, ya lo menciona Hernán Cortés en sus Cartas de relación, dicha costumbre no pudo ser erradicada por los españoles, por lo cual, es pieza fundamental en la celebración bautismal. Mientras el celebrado, es ignorado por la familia y un montón de personas lo tienen en su regazo se deberá llevar a cabo el baile. Puede ser un DJ, una bocina conectada a Spotify, un grupo en vivo o cualquiera que transmita nuestra herencia musical. “El sinaloense”, “El pávido návido” y “El palomito” no pueden faltar, ni tampoco algún clásico de la Sonora Dinamita, Los Ángeles Azules y para entrada la noche, nuestros ídolos de ayer y hoy: Vicente Fernández, Juan Gabriel y José José. En este punto se congregan los borrachos que demostraran porque el alcohol es bueno para desinhibirse. Calma, mientras no haya golpes estarán bien y serán más recordados que el bautizado.

Es probable que esta receta sobre el rito bautismal está incompleta, pero no importa, mientras sigan bautizando niños, el mexicano estará consumado.

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