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El peor trabajo del mundo | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Testeando

 

Estimado Gerardo:

¿Cómo estás? Espero que ya habituado al smog, el tráfico, la altura, la gente, el ruido y todo lo malo que puede traer consigo el visitar “cotidianamente” la capital del país. Discúlpame que me atreva a hablarte de “tú”, pero quiero entrar en confianza, al final seguro en algún momento te voy a criticar y no quiero parecer hipócrita cuando eso suceda.

Hoy comienza un (espero) largo camino en tu carrera, un camino que no se ve ni fácil ni prometedor, hoy tendrás el primer juicio de un país que poco sabe de futbol pero le encanta opinar del mismo. Hoy, estimado Tata, debutas como técnico de la selección nacional menos relevante pero más expectante en el mundo. Si hoy ganas, nadie te va a aplaudir, pero si pierdes todos te van a cuestionar.

Mira Tata, déjame explicarte: en tu natal Argentina, el futbol es religión, vale más un argentino hincha de un equipo, que un argentino con papeles de nacionalidad, religión o hasta herencia. Afortunadamente en tu país saben criticar al futbol, saben lo que es un 5 y dónde tiene que estar cuando el balón cruza media cancha; saben de la magia del 10 y del talento de un 9 natural, saben lo que es un remate, un recorte y hasta una vaselina; conocen de palmarés de los rivales y hasta se dan el lujo de criticar los cambios del contrario. Aplausos para los hinchas argentinos que de futbol saben un tanto a pesar de que en otros ámbitos resultan unos verdaderos engendros y de eso mejor ni mencionar, no vaya siendo.

Pero acá, en México, las cosas no son así: acá te van a criticar desde los chamacos de la primaria, hasta las abuelitas en la reunión familiar, acá no importa quien sale de titular o si Tecatito decidió no jugar más para la selección, acá no tienen idea de que es una línea de 5 y por qué afecta tanto cuanto te atacan con un solo hombre en punta. Acá no saben nada.

Cuidado Gerardo, hoy comienzas el trabajo más difícil del mundo, y la complejidad no se basa solo en armar un equipo de 11 y ganar partidos, la complejidad radica en que pase lo que pase, ganes o pierdas, golees o te goleen, siempre, indudablemente, siempre existirá alguien que dirá que tú no sabes lo que haces, que te equivocas siempre, que estás inventando, que los golpes han sido suerte; siempre encontrarás a alguien que ponga como ejemplo a las generaciones de Lavolpe, Lapuente, Herrera o hasta Mejía Barón.

Todos tus esfuerzos, logros, trabajos, sacrificios o lo que sea que hagas, van a ser menospreciados, y todo se va a resumir tan solo en una palabra: proceso.

Esa palabra te va a perseguir de aquí en adelante: te van a juzgar con base al proceso de tal a cómo lo hizo este, a que tú no llevas el mismo “proceso” que otro, que te equivocas en los tiempos y mil cosas así; todo para que al final te quedes justo donde el resto también se quedó, y entonces te digan “termina el proceso de Martino, ahora sigue el de Fulanito de tal”.

Ya los vi, Gerardo, ya los vi. Las frases parecen venir en un manual del periodismo deportivo mexicano, te van a dar de golpes hasta por lo que no hiciste.

Pero bienvenido. Que tu trabajo sea bueno, exitoso y de larga duración, al final de cuentas te lo pagan y muy bien, y eso lo entiendo; tienes que ganar de lujo para poder aceptar el peor trabajo del mundo.

Bienvenido.

@Nefrox

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