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El otro lado del milagro | Columna de El Mojado

Rudeza necesaria

 

El 29 de abril de 2006 es una de las fechas más gloriosas en la historia del futbol en San Luis Potosí. El entonces llamado Club San Luis logró salvarse del descenso en solo cuatro minutos.

La historia es para todos conocida, pero siempre es bueno recordarla: el Club San Luis necesitaba ganar forzosamente su último partido del Clausura 2006 para salvarse del descenso. El partido contra el Atlas comenzó mal para los potosinos, pues apenas a los 6 minutos de juego, un gol de Emanuel “El Tito” Villa sentenciaba al equipo de Raúl Arias a la quema.

Entre mucho nervio transcurrió casi todo el partido, hasta que en el minuto 88, un gol de Alfredo González Tahuilán empató el partido, aunque el Club San Luis seguía yéndose al descenso con ese resultado.

Entonces, un héroe improbable apareció con el gol de Marcelo “El Colorado” Guerrero, un futbolista que había tenido muy poca actividad del torneo. “El gol del milagro” llegó cuando Guerrero aprovechó un rebote en el área chica que había rechazado el portero atlista, Antonio “El Poeta” Pérez.

El Lastras estalló en júbilo por la milagrosa salvación, en una hazaña que sigue comentándose hasta la fecha en San Luis Potosí.

Pero toda historia de triunfo tiene un derrotado. En aquella ocasión, esos fueron los Dorados de Sinaloa, dirigidos por el español Juan Manuel Lillo, que tenían en la cancha a Pep Guardiola, “El Loco” Abreu, entre otros.

Dorados necesitaba ganar para salvarse en su partido contra Pumas, como locales y a la misma hora que el San Luis. Pero el equipo sinaloense jugó todo el partido con la derrota momentánea de los potosinos en el Lastras, hasta que la voltereta los mandó al descenso.

En San Luis, el partido terminó antes, con festejos en la cancha, aunque aún se jugaba el encuentro en Culiacán. Por segundos, Dorados buscó también su gol milagroso, sin que pudiera llegar.

Dorados entonces se fue al descenso y Club San Luis logró meterse a la liguilla de ese torneo, con el mejor resultado en la historia del futbol potosino, pues llegó hasta la final de ese campeonato, aunque terminaron perdiendo el título por un penalti muy dudoso en favor de Pachuca a pocos minutos de alargar el encuentro hasta los tiempos extras.

Ese fue el primer capítulo en una rivalidad que no se ha forjado por la cercanía geográfica, sino por los duelos en los que el destino los ha puesto en frente.

Esta semana, un capítulo más se juega en el Ascenso MX.

 

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