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El Maestro Lagunero | Columna de El Mojado

Rudeza Necesaria

 

Era una noche de septiembre de 2008. El Consejo Mundial de Lucha Libre celebraba su 75 aniversario, con una lucha estelar entre Blue Panther y el Villano V, dos veteranos del cuadrilátero que ese día llegarían al punto más alto de su rivalidad, con un duelo de máscara contra máscara.

El plan original era ir a ver la función junto a mi amigo Santiago Euan a un bar de la avenida Eje Vial. Pero por alguna situación, tal vez bajas ventas, el Consejo Mundial decidió cancelar el Pago Por Evento esa noche. Entonces mejor me quedé en mi casa, esperando la hora del Aniversario 75 para seguirlo al menos en radio por internet.

Pero la suerte no estaba de mi lado: la lluvia de la temporada provocó un apagón en mi casa y entonces me quedé sin ver y sin escuchar el duelo de máscara contra máscara.

Sin embargo pude enterarme del resultado, un mensaje de Alhelí, con quien texteaba muchísimo en aquel entonces me lo dijo: “No mames. Perdió”.

No necesité que Alhe me dijera quién había perdido, sabía que se trataba de Blue Panther. Y yo no podía creerlo. Una leyenda de su talla había dejado su máscara, ante un rival enorme, pero con muchos más detalles en su contra.

Entonces las lágrimas salieron de mis ojos. Y eso tampoco podía creerlo.

Fue la primera vez que la lucha libre me hizo llorar.

Blue Panther se quitó la máscara y dio a conocer a Genaro Vázquez Nevarez. Su rostro de bondad, de un hombre de 48 años, contrastaba con la ferocidad que esa histórica máscara azul había escondido durante 30 años.

Las lágrimas no solo salían de mis ojos, también de los de Genaro Vázquez Nevarez, que por primera vez en su carrera se enfrentaba al público sin su legendaria tapa.

Panther cargó sobre sus hombros al Villano V y le dio una vuelta al ring. La Pantera Rosa, que ese día vestía con un equipo amarillo que se volvió icónico, devolvió la cortesía también cargando a Panther sobre los hombros.

El Villano V, miembro de la Dinastía Imperial, dijo entre lágrimas que estaba apenado del triunfo, pues probablemente representaba el final de la carrera de Blue Panther.

Pero no lo fue. Esta semana, Panther celebra sus 40 años de carrera. Ha pasado por etapas interesantes, desde el rudo despiadado hasta el maestro de la técnica. Creo que personalmente lo prefiero como maloso, aunque su imagen ya no es la del hombre que impone terror en el cuadrilátero.

Blue Panther es uno de los mejores luchadores de todos los tiempos, un miembro del Salón de la Fama de la lucha libre mundial y un gladiador que ha vuelto dichosos de verlo a aficionados de cinco décadas distintas.

En alguna ocasión, en el más reciente boom de la lucha libre y previo a la caída de su máscara, el Consejo Mundial de Lucha Libre le mandó a componer una canción al Maestro Lagunero, que describía de manera perfecta a Blue Panther: “Yo soy de Gómez Palacio y ahí sí hay hombres valientes”.

@RconRMacuarro

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