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El final del camino | Columna de Adrián Ibelles

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Este domingo se juega el Super Bowl LIII, entre los New England Patriots y los Rams de LA (o en otras palabras, entre los Pats y el resto de la NFL).

En las casas de apuestas, los Patriots van como favoritos, pero en las esperanzas de aquellos fans de Steelers, Cowboys, Saints y demás ausentes, están aquellos 3 encuentros en los que Tom Brady no pudo vencer. Hay que recordar que también fueron favoritos en sus derrotas ante los Giants (en esa temporada casi perfecta) y lo fueron ante los Eagles, apenas el año pasado.

El partido del 3 de febrero es un rematch entre los equipos que disputaron el Super Bowl XXXVI, el primero para Brady y Belichick. Casi dos décadas después, ambos llegan como los personajes más prolíficos -y cuestionados- de la historia de la NFL, con la dura encomienda de no repetir el escenario del año anterior.

Es innegable la aportación al football de este dúo, y de los cientos de nombres que les han permitido llegar a donde están (jugadores, coordinadores y hasta el mismo Robert Kraft), pero este día, eso importará poco. Ellos lo saben bien. En este domingo tan especial, nada está escrito.

Brady posee todos los récords como pasador gracias a sus 8 apariciones previas en Super Bowl. Tratará de superar a Joe Montana como máximo ganador del evento, ambos poseen 5.

Del otro lado, tenemos un equipo hiperfuncional. Se habla mucho de la poderosa ofensiva de Jared Goff, Todd Gurley y un sorprendente C.J. Anderson; pero por mucho, lo primero que Belichick debe solucionar es la presión a su QB, ya que se enfrenta a la defensiva contra el pasador más temible de la liga, con Suh, Fowler, Donald y Brockers. Si bien, la línea ofensiva de los Pats ya fue efectiva ante Chargers y Chiefs, los Rams no serán presa fácil.  

Ojito también con los ex Patriots, Brandin Cooks y Aquib Talib, que conocen al equipo desde las entrañas.

Otra virtud del equipo angelino es la juventud en sus controles. El Head Coach, Sean McVay, tiene apenas 33 años y dos en el puesto, lo cual le hace menos predecible. Su visión de juego y el hambre que tiene por probarse ante la mayor dinastía actual de la NFL, le convierten en un rival de peligro. Le rodea la experiencia del coordinador defensivo Wade Phillips quien está por cumplir 50 años como coach. El resto, entrenadores jóvenes y talentosos.

El partido tiene todo para ser un evento memorable. Generalmente los de New England no decepcionan en esa área, y ahora se enfrentan a un equipo en verdad formidable.  

Este es el final del camino. A disfrutar del último partido de esta gran temporada.

@Adrian_Ibelles

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