#4 TiemposSan Luis en su historia

El caso de Domingo Cabañas en el siglo XIX | Columna de Ricardo García López

San Luis en su historia

En la Roma primitiva estaba vigente la Ley de las XII tablas que contenía sanciones de una gran crueldad en su aplicación, como era el caso de los deudores insolventes quienes si no cumplían con el pago de sus obligaciones en la fecha de vencimiento, independientemente de las razones que tuviera su morosidad, podían ser apresados por el acreedor, quien tenía el derecho de encerrarlos hasta el mediodía y si en ese momento no pagaba o pagaba por él alguna otra persona, el prestamista podía convertirlo en su esclavo o darle muerte. Si los acreedores eran varios, podían despedazarlo y cada uno llevarse una parte del cuerpo proporcional a la cantidad adeudada.

El encargado de aplicar la ley en Roma fue el Pretor quien daba su sentencia basado en aquello que los griegos llamaron Epikeía y los latinos la equidad.

Los documentos a que hacemos referencia tienen la siguiente clasificación: S.G.G. [Secretaría General de Gobierno]; L. [legajo] 1827-42 [es decir que de entre todos los legajos de la Secretaría General de Gobierno del año de 1827, este asunto se localiza  en el que corresponde al número 42] Ex. 1 [y dentro de los expedientes que comprenden el legajo 42 es el primero]. Este expediente está compuesto por 3 fojas tamaño oficio, Impresa en la primera, segunda vuelta y tercera frente, la leyenda: SELLO QUARTO, UNA QUARTILLA. Habilitado por el Estado Libre de San Luis Potosí, para el bienio de 1826 y 1827. En la parte superior izquierda un sello con el escudo nacional [que entonces se usaba], circundado por la leyenda: Gobierno del Est°. Libre de S L’ Potosí. escritas con tinta negra por ambas caras, y un anexo de dos fojas de las mismas dimensiones, la primera  impresa únicamente por el frente, con un grabado en el centro de la parte superior y otro en el lado izquierdo de la parte inferior, la última foja está totalmente en blanco. Todos estos folios se encuentran en buen estado de conservación,  si tomamos en cuenta su antigüedad.

El texto de estos documentos es el siguiente:

“Señor Prefecto del Departamento de la Capital del Estado.

Domingo Cabañas natural de Galicia y casado en este suelo desde el año de 1821 con la americana [mexicana] Agustina Luna, Ante Usted con el debido respeto manifiesto: Que vine a esta República con el Regimiento expedicionario de Zaragoza en clase de soldado y en ella me mantuve hasta el referido año de 1821, en cuya época estando ya para marchar con el batallón que guarnecía la capital de este estado, me pasé de las banderas de dicho Regimiento al mando de Don Pedro Pérez San Julián desde las cercanías de Querétaro, al ejército independiente dirigiéndome luego a este lugar en el cual me avecindé en el año de 1822 por haberme concedido mi licencia absoluta en los términos constantes en que acompaño el documento No. 1.

Por lo expuesto, claramente se deduce que yo no consto, en manera alguna en ninguna capitulación, siendo por lo anterior bien claro, como estoy pronto a ampliarlo con la respectiva información que no soy capitulado y si con todo rigor y propiedad que tomé un decidido partido en el Ejército Independiente Mexicano.

Pudiera aún alegar a más de lo dicho, que me hallo con bienes raíces adquiridos por compra a pago efectivo, entretenido con ocupación útil en la República según la mente [condición] con que se me concedió la licencia que presentada tengo; y además con cuatro tiernos hijos que por razón de su pequeñez necesitan sumo cuidado por hallarse en disposición de necesitar se les ministre todo por ajena mano. Mas prescindiendo por ahora de esto, a pesar de ser un requisito agravante, al paso que legal, reducirse mi petición o solicitud al extremo que en el subsecuente párrafo paso a exponer:

El artículo 6° del Decreto N° 63 dictado por la Legislatura de este Estado, terminantemente asienta en lo pertinente que por conducto de los Prefectos se reciba una información gubernativa de que dejo hecha referencia acerca de las personas que se crean con excepción para no ser expulsas [expulsadas] dando cuenta al gobierno para que determine. Puntualmente me hallo en este caso y comprehendiéndome la excepción [me encuentro en la excepción]que con tanta justicia se concede en el referido artículo por la poderosa razón de no ser capitulado [desertor] ni menos contar en capitulación alguna por haberme pasado en oportuno tiempo al Ejército Trigarante.

A Vuestra Señoría rendidamente suplico que teniendo en consideración lo expuesto se sirva informarlo así, pues mi ánimo no es otro que el de probar con toda la veracidad que está patente, mis actos demostrando que no siendo capitulado y sí pasado voluntariamente al Ejército Mexicano. Me hallo en el caso de no estar comprehendido en la expulsión, no omitiendo suplicar se eleve esta sencilla exposición al Excelentísimo Señor Gobernador a fin de que su Excelencia, en su vista se sirva dictar la providencia que juzgue conveniente, en uso de las facultades que como propias del poder que ejerce, se le han conferido, pues en ello recibiré merced y gracia que impetro. Juro no proceder de malicia y lo más que sea necesario San Luis Potosí, Diciembre 17 de 1827.

Domingo Cabañas

(rúbrica).                          

A esta petición recayó el siguiente acuerdo:

 

San Luis Potosí, diciembre 18 de 1827.

En atención a lo expuesto por el interesado en su anterior solicitud, y en vista de la licencia que acompaña hágasele entender presente los testigos que robustezcan su aserción, y de su resultado se dará cuenta al Excelentísimo Señor Gobernador del Estado para los fines que convengan.

Ignacio de Astegui

(rúbrica).

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