#4 TiemposDesde mi clóset

El amor romántico, un cáncer difícil de combatir | Columna de Jeús Paul Ibarra

Desde mi closet

 

Es casi seguro que, para estas fechas, ya hayas realizado tu guardadito de la quincena pasada para comprar peluches, flores o chocolates. Y es que el 14 de febrero es una fecha emblemática cada año. Celebrar el amor y la amistad forma parte cuasi integral de la cultura occidental. Sin embargo, es importante mencionar que se festeja uno de los mitos más grandes que el patriarcado coludido con la cultura del consumo.

En primera instancia, si estás buscando encontrar a una persona, una sola persona que esté predestinada para ti; para de hacerlo, no existe tal cosa. Derivado del mito de la media naranja, millones de personas viven acongojadas en espera de quien tenga el otro extremo de esa hilaza roja que pende de su dedo índice. Las patrañas que ha manifestado el pequeño Cupido al asegurar que la humanidad en el principio tenía dos cabezas, todo al doble, y que por la envidia de cierto dios les separó al nacer, es una de las principales causas del éxito de Tinder. Deslizas y deslizar, tienes match, superlikes, pero ninguna vinculación afectiva ya que esperar a la persona indicada.

La falta de responsabilidad en las vinculaciones afectivas provocada por el boom de los encuentros eróticos casuales, disfrazados de poliamor, ha dejado a su paso una serie de cadáveres emocionales. Lo anterior no es cosa menor, ya que, de acuerdo a los estudios recientes, la depresión será una de las principales causas de discapacidad en los próximos años. Asimismo, esta enfermedad se ha convertido en una epidemia que, de acuerdo a las proyecciones de especialistas, será difícil de controlar.

Brigitte Vasallo, escritora y activista, ha señalado que si bien la monogamia es una estructura que debe abolirse, no es sólo teniendo una mayor cantidad de parejas sexuales, o enamorando a más personas de forma simultánea. Será, a través de la construcción de relaciones erótico-afectivas alejadas del amor romántico, que facilitarán coger mejor y enamorarse simultáneamente de distintas personas sin que haya quiebres o rupturas.

La exclusividad afectiva y sexual, la fidelidad y el mito del emparejamiento, han construido un modelo hegemónico que circunscribe a las relaciones humanas a una suerte de carrera con obstáculos. Hay que sortear a la suegra, a las stalker intensas que se la viven dándole me encanta a las fotos de tu pareja, llenando de stickers el Whats de tu crush, y provocando desaguisados que en ocasiones terminan en un feminicidio.

La perpetración del amor romántico como modelo único de vinculación erótico-afectiva destruye la posibilidad de tener una ciudadanía más libre y responsable. En tanto el estado no comprenda que lo personal es político y que, la forma en la que se ha promovido un instructivo para las relaciones humanas solo ha promovido la desigualdad y la violencia, poco se va avanzar en la construcción de una sociedad incluyente.

Antes de concluir, resulta fundamental hacer un recordatorio importante: no solo porque tu pareja esté “en línea” en Whatsapp y no te conteste, quiere decir que esté con otra persona, tampoco lo es el hecho de que reciba “me encanta” de sus amigas/os. Si tienes problemas de codependencia, lo que ibas a gastar en un regalito este 14 de febrero, inviértelo en un buen proceso terapéutico. Más idas al psicólogo/a, menos borracheras de despecho. Date ese gustito.  

También lea: La frecuencia sexual entre HSH potosinos | Columna de Paúl Ibarra

Nota Anterior

Mourinho no está hecho para estos tiempos | Columna de Carlos López Medrano

Siguiente Nota

Jamás dejemos de reconocer que la pobreza existe | Columna de Enrique Domínguez