#4 TiemposDesde mi clóset

Dios los hace, y ni cómo ayudarles | Columna de Paúl Ibarra

Desde mi clóset

Esta semana nos enteramos que los partidos Acción Nacional y Movimiento Ciudadano van en coalición para las elecciones del próximo año en el territorio potosino. Lo hacen imitando a sus homólogos federales, solo que sin “revolucionarios democráticos”, que ahora que lo pienso en el nombre llevan el pecado y la penitencia. La alianza en primera instancia vaticina el reingreso de Eugenio Govea Arcos a las filas de su alma mater política, solo que desde el otro lado de la acera. Por otro lado, nos hace cuestionarnos algunas cosas:

¿Será posible conciliar agendas partidistas aún y cuando los principios de ambos partidos son casi opuestos? ¿Qué figura tiene más peso político, Azuara o Govea?, ¿qué fuerzas inclinará la balanza? ¿Temas como los derechos de las mujeres, los derechos de las personas LGBT y otras “minorías”, se encuentran en la agenda unificada?

Lo cierto es que las respuestas están en el aire y les cuento una anécdota. Hace tres años, en 2015, ambos personajes, Eugenio Govea y Xavier Azuara, se acercaron a mi persona para presentarme su agenda de trabajo, no solo a mí, sino a algunas personas del colectivo LGBT potosino. Ambos hablaban de incluirnos es su proyectos de estado, de construir procesos para el desarrollo de políticas públicas, ya saben, promesas de campaña, como todos. Lo curioso es que en ese momento ambos tenían las intenciones supuestamente de abordar temas progresistas.

El tiempo pasó, ambos tuvieron vicisitudes que los llevaron a hoy juntarse. Sin embargo, en el camino, hace unos meses, don Eugenio Govea, como presidente y líder de su partido, jamás se pronunció sobre el tema de matrimonio igualitario, no incentivó a sus diputadas a favor, a una la abandonó a su suerte y la otra se murió en su ignorancia del tema. Aún y cuando los estatutos del PMC indican que se trabaja para la defensa de los derechos humanos de todas las poblaciones. Govea jamás ha perdido el azul de su camiseta, por más que puso tinta naranja.

Por su parte, Xavier Azuara salió a la opinión pública junto con toda su bancada a defender a la vida y la familia heterosexual. Con la mano en la cintura dio un rotundo no a la posibilidad de un cambio normativo en materia familiar para modificar la definición del matrimonio. Los azules están legislando con sus rosarios a cuestas. Si no me creen, pregúntenle a Josefina Salazar Báez, quien ha manifestado su postura en contra, ella está en la comisión de derechos humanos, si saben cuándo es su cumpleaños, no sean así, regálenle una Constitución General de la República, o mínimo por decencia que se retire de la comisión.

Ahora es momento de esperar las agendas conjuntas, hacer actos de incidencia y visibilidad política. Los derechos humanos están por encima de cualquier creencia personal, y eso aún no les queda claro a nuestros gobernantes. Lo que si le ruego a las diosas es que ninguna persona de este selecto grupo nos vaya gobernar nuevamente. Háganme la buena.

@paulibarra06 

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