Columna de Nefrox

Día de Juego | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Testeando

Un año, ¿cuántas cosas pasan en un año? Los amigos se van, las personas llegan, los amores crecen o mueren, la vida simplemente sigue su irremediable curso.

Hace un año no quería ni pensar en que no tendría a mi San Luis en el Lastras, no quería entender las razones por las que ya no iba a poder ir al futbol cada 15 días en mi ciudad, no quería aceptar que mi vida de aficionado quedaría en animación suspendida.

Hace dos semanas, Atlético de San Luis regresó y mi corazón no podía dejar de estar emocionado, no los vi en la cancha, el tiempo no me da para viajar a Oaxaca, y sin embargo, a la distancia, me emocionaba el simple hecho de poder conocer un marcador, el que fuera, pero el marcador del equipo al que amo. Y así fue, sin importar la derrota, sin importar la visita, mi corazón auriazul volvió a latir.

El viernes pasado fue día de juego, un día diferente. Mi San Luis jugó en casa y el Lastras nuevamente abrió sus puertas para un partido oficial. La casa del futbol en San Luis Potosí se volvió a emocionar. Y sí, lo sabemos, es un pequeño paso en una competencia de plata, es el ascenso mexicano, tan competido y complicado, pero aún así es emoción, garra y buen futbol.

Por eso, hermano potosino: si tú te emocionaste con el gol del Colo, si tú gritaste ese gol del Gonzo, si tú lloraste el penal inventado en la final, entonces mereces vibrar, no importa dónde, no importa cómo, pero nuestro equipo saltó de nuevo a la cancha del Lastras, no importa el marcador, no me importa el rival, no importa el uniforme, el corazón nunca se cambia y es auriazul. Hay que gritar, hay que alzar la voz, que el futbol es nuestro juego y nosotros somos los dueños de este deporte que corre a la par de la vida.

@NEFROX

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