#4 TiemposDestacadasLas Maracas del Viejo

Antes, durante y después de la negociaciones del TLC | Columna de Marco Martínez

Las maracas del viejo

 

En una reunión del gabinete presidencial, realizada el 20 de febrero y en donde Peña Nieto escuchaba la estrategia a seguir durante la séptima ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio para América del Norte, se confrontaron dos posturas dentro del equipo, que fueron defendidas por quienes las plantearon como la mejor forma de llegar a la nueva ronda de negociaciones, la primera de Ildefonso Guajardo, Secretario de Economía, y la del Canciller Luís Videgaray.

El Secretario y el Canciller han trabajado en equipo desde el inicio de las negociaciones, el primero conoce todos los detalles de cada uno de los artículos a ser negociados. El segundo se ha dedicado a fomentar relaciones dentro de las esferas de poder de la Casa Blanca.

La diferencia entre ambos se encuentra en el hecho de que Guajardo tiene la visión de seguir en el mismo tono que las rondas anteriores: ser inflexibles en los temas o capítulos que perjudicarían al país. Videgaray, al haber encontrado una ventana dentro de la política de nuestro país vecino, cree que es mejor ser ceder en temas como el automotriz y las reglas de origen, a fin de contar con ciertos estímulos por parte del Gobierno Norteamericano, esto debido a que, al ser un año electoral, el presidente Trump necesita de los grandes capitales que financiar las campañas y de los políticos del partido republicano, en el sentido de que ambos defienden el tratado de libre comercio, necesitándolos para ganar la mayoría dentro del congreso, un congreso afín a sus intereses.

De forma posterior a esta reunión del gabinete presidencial, Enrique Peña Nieto sostuvo una conversación telefónica con Trump. Peña le pidió que hiciera una declaración pública en cuanto a que México no pagaría por la construcción del muro fronterizo, petición que no fue atendida, lo que canceló la visita del mandatario mexicano a Washington, la cual estaba prevista para los primeros días de marzo.

La séptima ronda de negociaciones inicio del 26 de febrero y concluyó el 5 de marzo, con resultados no agradables para las delegaciones de los tres países. En primer término, por el hecho del anuncio del presidente Trump de imponer aranceles al acero y aluminio. Uno de los capítulos más álgidos en las negociaciones es el del sector automotriz, el que consume una gran cantidad de acero, y que al imponer Estados Unidos esa medida proteccionista, solo entorpece el avance de las negociaciones.

Así mismo, durante esta ronda de negociaciones solo se avanzó en tres capítulos del tratado de libre comercio, mismos que no son trascendentales, logrando únicamente avanzar y cerrar sobre seis capítulos del tratado de Libre Comercio, dejando abierta la fecha de la celebración de la Octava Ronda de Negociaciones, misma que se prevé se realice a mediados del mes de abril.

Las medidas proteccionistas tomadas por Trump solo van a perjudicar a su misma economía, ya que al querer fomentar la producción de estos dos productos en su país, va  perjudicar a otros ramos de la economía de los Estados Unidos, simple, la mayoría del acero en varilla que se consume en la construcción de nuestro vecino país del norte, es importada, y al crear aranceles, va entrar en una controversia comercial con sus socios dentro de los tratados de libre comercio con los que cuenta con otros países, y cerrarle las puertas o encarecer la introducción de acero a países que les surte, solo va encarecer el producto final dentro de la unión americana.

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