#4 TiemposMucha mierda

Descalificar el Estado | Columna de Jesús Alejandro Tello

Mucha mierda


Ya lo dijo Diego Petersen el viernes pasado en su columna que publica en el periódico El Informador: “Ningún desaparecido es más importante que otro; pero sí los hay más visibles. Es paradójico y hasta irónico plantearlo así, pero hay desaparecidos que nadie ve”. Desde al menos hace doce años, cuando inició la “Guerra contra el narcotráfico”, los niveles de violencia y desapariciones han ido en aumento, pero ciertos casos son los que logran tal visibilidad como para que conozcamos hasta los nombres de las víctimas y lo que sucedió a detalle.

Este es el caso de los tres estudiantes de cine que desaparecieron el 19 de marzo pasado en el municipio de Tonalá, en la Zona Metropolitana de Guadalajara y que tuvo manifestaciones de inconformidad por parte de la ciudadanía en muchas partes del país. Javier Salomón Aceves, Marco Ávalos y Daniel Díaz fueron levantados por varios sujetos que dijeron ser elementos de la Fiscalía. A partir de ahí los mensajes que dio el gobernador así como el tratamiento noticioso por parte de los medios solamente abonaron a la desinformación y la especulación.

El lunes 23 de abril, la Fiscalía de Jalisco dio los resultados preliminares de la investigación, y señalaron que los tres estudiantes habían sido asesinados por miembros del Cártel Nueva Generación. Lo que siguió fue una serie de marchas y protestas de la ciudadanía y activistas para exigir que se presenten muestras contundentes de lo que se informó el lunes anterior. No han faltado, tampoco, las peticiones de que los estudiantes sean devueltos de la misma manera en que se los llevaron: vivos.

Sin embargo, estas peticiones contradicen lo que señalan los especialistas: la investigación se ha realizado de la manera más exhaustiva y rigurosa, por lo que descalificarla y tomarla como algo que no está bien hecho, o que no fue como la Fiscalía reporta el suceso, debería venir acompañado de otras acciones en coherencia con el reclamo. Por ejemplo, que soltaran a Gerardo “N” y Omar “N”, quienes están detenidos por sus testimonios de haber participado en la disolución en ácido de los estudiantes. De no tomar como verdadero el reporte de la Fiscalía, habría que organizarse para que dejaran en libertad a estas dos personas, ya que se estaría convalidando una sentencia injusta para dos chivos expiatorios.

El caso de las desapariciones y asesinatos que se dan en el marco de las violencias del crimen organizado no se reducen a solo este caso. Sin embargo, pueden obtenerse pistas sobre cómo abordarlo de manera más efectiva en busca de una solución sistémica.

@alejandrotello

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