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Debates que no son para debatir | Columna de Jesús Alejandro Tello

Mucha mierda

El próximo cuatro de junio habrá jornada electoral en algunas partes del país: se elegirá a quienes gobiernen durante los próximo seis años a Coahuila, Nayarit y Estado de México. Por su parte, en Veracruz solamente se harán elecciones de municipios. Estas cobran particular interés ya que pueden ser útiles para tantearle el agua a los frijoles rumbo a las elecciones presidenciales del próximo año. Y claro, el Estado de México es el más poblado del país y ha servido como laboratorio electoral del PRI, luego de ser el único que no ha tenido alternancia electoral y es la cuna del poder del Revolucionario Institucional.

En las últimas dos semanas se han desarrollado los tradicionales debates entre quienes contienden a alguna de las gubernaturas en cuestión, y que cabe recordar que el paupérrimo nivel de discusión y argumentación que se presenta. Aquí me enfoco solamente en debates de dos estados: Nayarit y Estado de México.

El debate mexiquense

Los dos debates que ha habido en el Estado de México se reducen a dos cuestiones: 1) «yo sí sé gobernar porque ya goberné el municipio equis», y 2) acusaciones a contrincantes sobre tratos chuecos en su andar político.

Josefina Vázquez Mota (PAN) lo único que hizo, por ejemplo, durante el primer debate fue acusar a Delfina Gómez (MORENA) el supuestamente descontar 10% del sueldo a empleados de Texcoco durante administración para destinarlos a Higinio Martínez. Por su parte, Alfredo Del Mazo (PRI) acusó a Vázquez Mota sobre el dinero que recibió del gobierno federal para su iniciativa de apoyo a migrantes mexicanos y la poca transparencia que hay al respecto. Evidentemente, Del Mazo no salió limpio de las acusaciones, como la que le refirió Vázquez Mota sobre sus vínculos con OHL e Higa, ya bastantes conocidas en el plano nacional por casos de corrupción. Y Delfina reclamó tanto a Del Mazo como a Vázquez Mota que sus partidos hubieran votado a favor del gasolinazo, y específicamente hizo señalamientos sobre la corrupción que representa el Grupo Atlacomulco, al cual pertenece Del Mazo.

Por otra parte, si bien hay quienes fueron presidentes municipales (Del Mazo en Huixquilucan, Delfina en Texcoco, Juan Zepeda del PRD en Nezahualcóyotl, Óscar González del PT en Metepec) es insuficiente que ondeen esa bandera frente a necesidades urgentes con las que cuenta el estado en general y de las cuales adolecen justamente los municipios que ya presidieron. Es una pena que los y las mexiquenses tengan que conformarse con esas opciones. Nadia asume su parte de responsabilidad.

El debate nayarita

Nayarit representa un porcentaje muy pequeño del padrón electoral nacional, sin embargo el presente proceso electoral ha acaparado las miradas del país dado un candidato bastante particular: el independiente Hilario Ramírez, mejor conocido como «Layín». Sí, aquél que confesó que sí robó en su primera administración en San Blas, pero quesque robó poquito. Sí, aquél que levantó el vestido a una joven a la que subió a bailar con él durante uno de los tantos bailes que le gusta organizar. Sí, aquél que llegó tarde al debate apenas hace unos días.

En los medios predominan las noticias referentes a la actitud irreverente que muestra Layín: llega tarde al debate, camisa desabotonada y sombrero bien enfundado, además de lanzar cuanto albúr pudo a sus contrincantes. Tal vez no es para menos, al igual que en el Estado de México, quienes pretenden gobernar Nayarit no expresaron sustancia en sus intervenciones durante el debate. Lo monocromático prevaleció, con la rescatable (¿?) excepción de nuestro bigotón sombrerudo favorito (¿? x2)

Restan tres semanas para conocer el resultado de las elecciones en estos estados, y después de ello restará un año para saber quién gobernará el país durante el próximo sexenio. No es menor. La carrera cada vez es más intensa.

@alejandrotello

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