#4 TiemposColumna de Adrián Ibelles

Cuarto para la gloria | Columna de Adrián Ibelles

Playbook

 

Son cuatro partidos los que nos esperan este fin de semana. Son 4 los equipos que quedarán para las finales de conferencia, y hay tanto en juego que es imposible apostar sobre uno.

Los Playoffs son siempre un deleite para quienes seguimos el football, y si a ello le sumamos que nuestro equipo siga en la lucha, bueno, drama aparte.

Los campeones New England reciben a Tennessee y se postulan como los favoritos, con la experiencia de un plantel muy sólido dentro y fuera de la cancha. Marcus Mariota y compañía dejaron en el camino a Kansas, un equipo competitivo aunque a la baja del nivel que llegaron a mostrar. De ganarle a los Pats, los Titans serían el caballo negro para la final de conferencia.

Pittsburgh juega en casa ante Jacksonville. Blake Bortles tendrá que explotar sus cualidades en la carrera y el pase, tal como lo hizo frente a Buffalo, pero con la certeza de que la defensiva de los Steelers no es tan fácil de sortear. Antonio Brown es la clave, mientras se mantenga en este nivel, los Steelers son fuertes candidatos al Superbowl LII.

En la Nacional, Philadelphia recibe a Atlanta, quienes buscan revancha luego de la aparatosa derrota en el Superbowl LI, y no se guardarán nada ante los Eagles. Por su parte, Nick Foles quiere demostrar que su presencia es tan letal como la de Carson Wentz, y tratará de mantener fuera al efectivo despliegue de ataque de Matt Ryan, quien vapuleó a los Rams.

Saints visitan a Vikings en un duelo parejo y del cual yo apostaría a que sale el representante de la Nacional para el Superbowl. Kamara fue junto con HuntMcCaffrey uno de los novatos más loables, y no hay que menospreciar el talento de Brees en los momentos difíciles. Pero tengo la duda si a New Orleans le alcanzará para derrotar a un equipo sólido y constante como Minnesota, que en toda la temporada dejó claro que sus aspiraciones no eran menores. Case Kennum es para mí la revelación del año, ejecutando con firmeza y ante cualquier panorama, la visión ganadora de este equipo; solo jugará en su contra la poca experiencia en postemporada, la cual sí tienen los Saints.

EL “PERRO” AGUAYO

Roberto Aguayo era la promesa para los midget y bantam mexicanos, de que algún día podrían jugar en la NFL. Seleccionado en la segunda ronda por los Bucanners, el pateador de ascendencia mexicana jugó dos años con el equipo antes de ser cortado. Algunas malas rachas desdibujaron su promesa, pero aún parece temprano para él. Los Chargers han solicitado sus servicios, por los que el Aguayo del Football irá a L. A. Para demostrar porque fue una selección tan alta, y  de paso ilusionar a las futuras generaciones de jugadores de este lado del río.

También recomendamos: Hasta el último suspiro | Columna de Adrián Ibelles

Nota Anterior

Ni en Chivas, ni en Europa, esperemos y sea en La Noria | Columna de Héctor Morán

Siguiente Nota

La llama en Charles Bukowski | Columna de Carlos López Medrano