#4 TiemposColumna de Silverio Marín

¿Cuánto dura un arcoiris? | Columna de Silverio Marín

Página impar

 

“La Suprema Corte de Justicia emitió una opinión, lo más claro es que tenemos que respetar a las instituciones, al final tendré que compartir este tema con mis compañeros”, cita una declaración de Rubén Guajardo Barrera, el diputado local del PAN, sobre matrimonios igualitarios que me encontré en un reportaje sobre el tema en mi periódico La Orquesta del viernes pasado, que abrí de par en par -lo que sea que eso signifique-.

“¡Aigüei!”, pensé para mis adentros. Un panista, joven, eso sí, aceptando que los matrimonios entre personas del mismo sexo son un derecho humano… ¡qué pensaría monseñor Carlos Abascal si siguiera vivo!

“¡Aigüei!”, dije otra vez, cuando leí la respuesta de Mario Lárraga, el diputado del PES, ese partido inexistente y de la vela perpetua, que tiene mucho poder pese a haber perdido el registro ante el INE: “Que se le posibilite a todo mundo. Debo decir que no estoy de acuerdo con los matrimonios igualitarios, pero hay gente que sí. Que todo mundo tenga la libertad de hacerlo o no hacerlo”.

¿Diputados de San Luis Potosí legislando con base en lo que ha aceptado la Suprema Corte y con respeto a los derechos de todos, y no solo de sus creencias y las de sus partidos? No puedo creerlo.

Sin embargo, las voces en contra siguen existiendo. Como en todo el país, pero especialmente en San Luis, el poder de la iglesia y el catolicismo es grande. Por eso, es posible ver aún oposición en la Plaza de Armas con invitaciones a respetar el “sagrado” y “natural” sacramento del matrimonio (?).

Resulta alentador, por supuesto, que diputados de distintos partidos coincidan en que el respeto a los derechos de todos los potosinos debe garantizarse, sobre todo para los legisladores del PES y el PAN, los más conservadores.

Pero he visto tanto diputado voltear bandera o rajarse de lo que dijo. Es más, he visto tanto diputado nomás retrasar las iniciativas que creen que pueden costarles votos, que mejor ni adelantamos vísperas.

La cuestión es simple: la Legislatura está en un momento tan temprano, que es cuando estas iniciativas por los matrimonios igualitarios pueden florecer.

La realidad es que el mercado -político- homosexual también es rentable.

Después, pueden dejar congelar la iniciativa hasta el momento en el que, con un proceso electoral en puerta, los diputados decidan que les será contraproducente votar una propuesta de matrimonios igualitarios.

Es importante ver la voluntad política en el Congreso, pero no hay que adelantarnos y mejor presionar para aprovechar el momento actual. ¿Cuánto durará el arcoiris en el Legislativo?

@TormentoMarin

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