Desde mi clóset

#Crónica Una marcha cooptada | Columna de Jeús Paul Ibarra

Desde mi clóset

Era poco antes de la una de la tarde. El sol caía a plomo. Cientos de miles de personas salían del metro Insurgentes en espera de llegar al Ángel. Durante el trayecto mi corazón se aceleraba. Las entrañas se retorcían como cuando algo te emociona de más. Lentejuelas, torsos desnudos, diademas unicornio, otakus, anglicanos, vaqueros, osos, chacales. ¡Ningún movimiento es tan diverso como este! Desde jóvenes burgueses que vestían “pulandbir” hasta pro comunistas desgarbados.

Al llegar al Ángel, en un escenario empotrado a las faldas del majestuoso monumento a la Independencia mexicana, la supermana agradecía a los históricos. Nancy Cárdenas, Juan Jacobo Hernández, e inició la cuenta regresiva. Al terminar el conteo, avanzaron los contingentes vaquero, seguido de carros alegóricos entre los que estaba el representante del Gobierno de la Ciudad. En el acto, tres personas suben al estrado. “Su orgullo no nos representa, su alianza con el poder nos causa asco. Con el poder político de los partidos y el gobierno, con el poder económico de las corporaciones y marcas…” La cabina cierra el audio del micrófono. Así inicia la marcha del orgullo, coartando la libertad de expresión de un grupo de compañeras que buscaban visibilizar su lucha, con un discurso estructurado y sentido.

Mi mente comenzó a revolucionarse. Sentimientos encontrados embriagaron mi cuerpo. Decidí observar. Decenas de patrocinios. Marcas oficiales. Un sinfín de discursos diversos. Alegría. Respeto. Frenesí. Libertad.

Al otro extremo de la marcha, frente a la Catedral Metropolitana, una confrontación se salía de control. Un grupo de pseudo neonazis, que pretendían atacar a quienes participaban en el PRIDE, fueron increpados por varias decenas de jóvenes comunistas que decidieron de manera autónoma defender las libertades de las LGBTTTI. Siete detenidos del grupo comunista y un herido fue el saldo final. Después, solo jolgorio se vivió en la plancha del Zócalo. Artistas invitados, conductores reconocidos en el “ambiente”, nunca hubo mención alguna al acto de valentía de quienes horas antes habían sido detenidos.

Se notó que la marcha atrae al turismo internacional. La derrama económica es elevada este fin de semana en la Ciudad de México, eso lo saben los que gobiernan. Lo saben y a pesar de eso omiten generar acciones de política pública favorables para las personas LGBTTTI.

Un millón y medio de personas recorrimos el pasado fin de semana el Paseo de la Reforma, ese mismo por el que Carlota veía llegar a Maximiliano cada encomienda. Medio millón de personas que estamos orgullosas de ser lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, travestis, transgénero, intersexuales, buga aliados.

Hoy, varios días después de la marcha, Entiendo que el camino por recorrer es largo. Que el movimiento LGBTTTI como tal ha dejado de existir. Hoy es un target de mercado del sistema capitalista voraz. Es fundamental reagruparnos. Resistir.

@paulibarra06

 

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