#4 TiemposLas Maracas del Viejo

Constitución moral | Columna de Marco Martínez

Las maracas del viejo


Al conocer las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador como candidato unipersonal de una alianza partidista, los grandes ideólogos de la teoría del Estado se deben de estar mofando de la creación de su “Constitución Moral”.

El martes 20 de febrero del 2018, AMLO, en su toma de protesta como candidato a la presidencia de la república del Partido Encuentro Social (PES), refirió su deseo de crear una constitución moral, misma que sería redactada por una Asamblea Constituyente con un diálogo entre “…religiosos y no creyentes para moralizar a México…”.

No sé si sea otra de las locuras que nos tiene ya acostumbrados a escucharle, o al estar tomando protesta como candidato a la presidencia de la república del PES, se quiso congratular con la extrema derecha, estableciendo a la moral como el arma para afrontar los problemas de corrupción e inseguridad en el país, siendo esto violatorio a los derechos humanos que se encuentran establecidos en el artículo 24 constitucional, mismo que puntualiza “…toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión…”.

La moral y la ética son cosas muy diferentes, pudieran ser similares en la práctica, siendo dos conceptos muy diferentes, y que al no ser entendidos de esa manera en lugar de ayudar perjudicarían a los individuos dentro de una sociedad o colectivo.

La moral son reglas, costumbres, criterios, y valores de un grupo de personas en común, todo esto sin encontrarse a discusión, siendo que se tienen que acatar de forma autoritaria o bajo una imposición.

Ahora bien, dentro de la ética se encuentra la tolerancia a discernir ideas, puesto a que la persona que tiene principios de étic  tuvo el conjunto de ideas en las que basó su criterio sin transgredir los límites de los individuos que lo rodean. No buscó una imposición de manera autoritaria, por ende no perjudicando a un tercero.

Entendiendo la diferencia de la ética y de la moral, nos encontramos ante el hecho de que AMLO pretende imponer su autoridad de forma dictatorial, no permitiendo a los individuos que tengamos un libre pensamiento, sino que todos nuestros actos sean regidos por la moral, violando a todas luces nuestros derechos humanos ya reconocidos en nuestra constitución y avalados por las cortes internacionales.

Nuestro país necesita de forma urgente representantes gubernamentales y funcionarios de cada institución de gobierno en sus tres niveles que sean éticos en su actuar, así como se necesita que cada individuo dentro de una sociedad realice actos éticos de forma cotidiana. Hay que recordar que los actos de corrupción no son únicamente de las autoridades, sino también de los individuos que los motivan, los permiten y no los denuncian, eso es lo que necesitamos como nación.

Andrés Manuel engaña con su dicho de que la corrupción va a terminar desde el momento en que sea presidente de la república en base a la Constitución moral que pretende realizar. Eso no va a suceder, este es un problema de la sociedad. Mejor que nos diga la verdad, que pretende crear una nueva constitución en que solo se vean beneficiados sus intereses.


@viejomtz77


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