#4 TiemposColumna de Óscar Esquivel

Comportamiento de verduleros | Columna de Óscar Esquivel

Desafinando

Entendí que el aeropuerto de la Ciudad de México sería el parteaguas del hoy con el mañana y no como lo que ocurrió con la sociedad; se polarizó de tal manera que algunos ciudadanos sienten que son “expertos”y otros se convierten en  la ignorancia personificada, los peores: los “chairos”, los indeseables los “fifís” (por cierto a si se llama mi perrita) o los nacos presentes ayer y hoy. Así nos conducimos y, esto me hizo recordar la lucha de clases en un mismo entorno, un barrio muy popular de la Ciudad de México en la película de “Lagunilla mi barrio” donde el personaje protagonizado de Héctor Suárez quería las mejores comodidades si aportar nada a la casa de sus suegros, y sus suegros por amor a la hija le daban todo, comida, techo y diversión a costa del “erario familiar”, de esta forma, nos estamos acostumbrando hacer los mexicanos, nos despreciamos los unos a los otros… ¿será este el camino?, sin aportar nada.

Denigrar a una persona por cómo piensa, o por sus ideas y hasta como se conduce ante la sociedad es tan peligrosos como llamar a una revolución de ricos y pobres.

El presidente Peña otorgando el beneficio de la duda actuó como debería ser la postura de un mandatario, realizar infraestructura, en este caso aeroportuaria, a cualquier costo, pero olvidó lo esencial, no se combate la pobreza realizando obras de costos altísimos y todavía, con sobre precios, beneficiando solo a una parte muy minoritaria del país.

El proyecto Texcoco para algunos tiene viabilidad, para otros es un semillero de corrupción y de un altísimo costo financiero y ambiental. Para todos nosotros los de a pie solo nos quedará la duda para el futuro, ¿quién tuvo la razón?

Eso sí, dio mucho de qué hablar económicamente, todo mundo asustado porque se creyó que se formaría una súper inflación, creo que estaban muy equivocados, incluso los inversionistas del aeropuerto se encargaron de gritar a los cuatros vientos, a través de sus medios favoritos como Televisa y el periódico de la vida fifí, El Universal, que se avecinaba la tormenta perfecta de la crisis económicas en México.

Es de explicarse que por la cancelación de la obra del aeropuerto no se causa inflación por sí sola, esto se da por presión externa e interna, por una subida drástica en los insumos a la industria o la canasta básica, una catástrofe de dimensiones incalculable, un saqueo de divisas en masa.

La definición más exacta sería como la menciona el diccionario, “La inflación es el aumento generalizado y sostenido del nivel de precios existentes en el mercado durante un período de tiempo de un año. Cuando el nivel general de precios aumenta, con la moneda actual se adquieren menos bienes y servicios”.

Lo ocurrido por el caso del aeropuerto es un evento que presionó al peso por un acto local, este sería momentáneo y muy identificado. El peso mexicano al iniciar el presente sexenio de Enrique Peña, se compraba alrededor de 12.50 pesos por dólar, en este momento se compra en 20.10 pesos por dólar, antes de la especulación por el caso del aeropuerto, rondaba en los 18.80, es decir un deterioro del peso del 50 %. El peso mexicano se a debilitado desde hace 5 años y una deuda de 10. 6 billones de pesos que representa el 45% del Producto Interno Bruto, a ocasionado una inflación acumulada de aproximadamente del 26%.

No hay de qué espantarse con el “petate del muerto”, si existiera una crisis económica, tengan por seguro que no es por la cancelación de la obra, es por el mal manejo de la economía y el fracaso de las reformas estructurales.

La especulación es la madre de todas las crisis y lo están haciendo los dueños de México, perdón del dinero, de una cosa hay que asegurarse, que no tengamos arreglo de ambas partes tanto del presidente electo como de Enrique Peña, existe cierto silencio del gobierno, una defensa de la economía y su estabilidad del secretario de Economía Ildefonso Guajardo al decir que es “exagerado el vaticinio de una crisis económica” después dos de los inversionistas directos, ICA y Hermes después de la reunión con AMLO, se deshicieron en elogios y fijaron un apostura de trabajo conjunto.

El ejercicio del poder es complejo pero ante una necesidad de manifestar el quien manda, con la consulta o sin ella, López Obrador impuso su idea de crecimiento del sector comunicaciones y transportes a costa de las críticas y las consecuencias financieras. Nos acostumbraremos a las consultas, a las decisiones del poder político sobre el económico, esperanzados eso sí, por el bien de México y no solo en beneficio de unos cuantos.

¿Qué nos podría esperar económicamente si continúan la especulación y las diferencias entre los hombres de la iniciativa privada y el gobierno entrante? Las calificadoras de riesgos internacionales nos otorgan puntuaciones negativas por la incertidumbre de los inversionistas, pero sería muy similar el crecimiento para el corto plazo, en los análisis económicos de los expertos presumen que en PIB tendrá un decrecimiento 2.13 a 2.12 por ciento para lo que resta del año y para el 2019 sería 2.17 a 2.15.

Por otra parte se estima que la inflación tendrá un incremento pasando de 4.62 al 4.8%, esto significaría que el combustible como ejemplo no tendrá una disminución real, si no al contrario, se incrementará con el paso de los meses el año entrante, esperemos que por lo menos se mantenga igual. Todo hace suponer que el dólar fluctuará, según expertos del Banco de México, estable entre los 18.95% y los 19.10%.

DE POTOSINOS

Se supone que la política es para entenderse entre las diversas ideas y posturas ideológicas, que también sirve para posicionarse en liderazgos de grupos o individuales, pues bien, si continuamos  con el tema del diputado potosino, del tal Edgardo, sujeto con mañas extrañas, xenófobo, violento, desequilibrado, un hombre que debería renunciar a su curul por dignidad, ya hasta demandado por la afectada ante los derechos humanos, por sus comentarios soeces y poco valientes al retar a la diputada a golpes.

Ser digno cuesta,  y mucho, como para dejar el presupuesto… pero el diputado debe irse, pero al infierno, porque en lo que va de las dos semanas del lamentable y bochornoso acontecimiento en el Congreso del Estado, se han presentado dos feminicidios de los que se conocen y, reflexionando un poco, me preguntaría, ¿quién dio la línea a los diputados del PRI, para evitar que el gobernador Carreras asistiera al Congreso a dar una explicación sobre la violencia en el estado?

Sería mejor que hubieran votado por el sí, ya que posicionaría al gobernador y haría ver su figura como un hombre de diálogo. La sobreprotección al jefe tiene sus riesgos y el principal, a mi juicio, es el apartarse más de la sociedad quien le dio el voto de confianza y posteriormente le pasan la factura por sus malas prácticas en arte de la política.

Nos saludamos pronto.

También lea: País de los locos | Columna de Óscar Esquivel

Nota Anterior

Bálsamo Azul | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Siguiente Nota

La violencia feminicida que no se detiene… | Columna de Paúl Ibarra