Trío de Cuerdas

¿Y Claudia? | Columna de Jorge Chessal Palau

 

TRÍO DE CUERDAS

 

La familia Salinas de Gortari, sí, esa a la que pertenece don Carlos, expresidente de México, tiene en Claudia Ruiz Massieu Salinas un gran integrante. Es, al parecer de Euterpe, musa de la música, un activo importante en lo personal y en lo profesional como para que la traten tan mal.

Si recordamos la danza en que la metieron, interviene Terpsícore, musa del baile, con aquello de la visita a México de Donald Trump, nos daremos cuenta que han sido poco correctos y educados con la entonces Secretaria de Relaciones Exteriores. Simplemente la ignoraron y, sin siquiera enterarla, se arregló que el entonces candidato presidencial estadounidense estuviera en nuestro país, contraviniendo los usos diplomáticos y las más elementales normas de urbanidad y cortesía del Manual de Carreño. Vamos, dicho en buen romance, lo que le hicieron a Claudia fue una peladez.

Talía, musa de la comedia, piensa incluso en una escena que pudiera haberse presentado, por lo menos en la imaginación: una triste y vapuleada Claudia, con lágrimas en los ojos, quejándose con su tío Carlos de lo mal que el equipo del Presidente Peña la había tratado; la molestia del líder familiar y la llamada a Peña preguntando la razón de actuar como rufianes con su sobrina; la reacción presidencial y la salida del gabinete del autor del insulto, Luis Videgaray.

Sin embargo, el destino es cosa inexorable, salvo para algunos (o algunas) y, por eso, hoy las grayas, que con su solo ojo pueden formular oráculos, nos recuerdan que, al final, Trump ganó de manera inexplicable la elección en los Estados Unidos, causando crisis en México con solo publicar en su cuenta de twitter. Así, el dólar se va a las nubes, se cancelan inversiones en marcha, como Ford en San Luis Potosí, solo por citar algunas. Además, hablamos de un México encendido gracias a la idea (por cierto, de Videgaray) de liberar en medio de la obscuridad los precios de la gasolina, conocido en las marchas, protestas y reclamos ciudadanos como “el gasolinazo”.

Pero lo más sorprendente es que Peña Nieto, convencido por alguien (¿el propio Videgaray?) estime necesario que el amigo de Trump regrese a la primera línea y se convierta en Secretario de Relaciones Exteriores, para, supuestamente, servir de enlace con el bárbaro del norte.

¿Y Claudia? pues a la calle. Ni siquiera se le consideró como posible Secretaria de Cultura, ante la muerte de Rafael Tovar y de Teresa, lo que hubiera sido, por lo menos, un buen detalle.

Terpsícore, ya en este baile, se pregunta: ¿si Videgaray es tan buen amigo de Trump, por que no mejor nombrarlo embajador en los Estados Unidos? Así podría hablarle a diario para darle los buenos días y hasta quedar para tomar café, sin que la factura del teléfono fuera elevada. Adicionalmente, haría menos daño a las relaciones exteriores de México con otros países porque, para sorpresa del Presidente Peña Nieto e información de Videgaray (es de las cosas que debe aprender), además de Estados Unidos, hay muchos otros países con los cuales el tema diplomático debe ser considerado y ponderado.

El aprendiz de diplomático y autor intelectual del gasolinazo, Luis Videgaray, ha sido la causa de dos afrentas a Claudia Ruiz Massieu, lo que, imagino, deberá tener un costo, al mediano o largo plazo. Las musas nos dicen que han visto salir volando por los aires a la erinia Alecto, la implacable, la que castiga los delitos morales, pues inmoral es tratar como trataron a Claudia. Veremos cuanto tiempo tarda en cumplir con su cometido.

 

 

@jchessal

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