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Ni en Chivas, ni en Europa, esperemos y sea en La Noria | Columna de Héctor Morán

Tercer tiempo

Seis meses… 6 meses será la nueva oportunidad que tendrá Carlos “Gullit” Peña en el futbol. Ahora será en el Cruz Azul, un equipo tan necesitado como el mismo jugador.

En busca de tener una última oportunidad para estar entre los 23 convocados a la Copa del Mundo, Peña regresa al futbol mexicano, o eso quiero pensar, porque en los últimos años solo ha alineado en Chivas y Rangers de Escocia, porque jugar a la pelota como lo hacía en León ha estado lejos.

Gullit tiene 27 años y ya parece un muerto más que deambula por el futbol nacional (saludos Ángel Reyna). Cómo le costó aquella lesión del ‘Chapito’ Montes previo al mundial, pareciera que la tibia se la hubiera partido él. Inmediatamente después de esa lesión ya no fue el mismo.

Cuando parecía sería una de las principales figuras de la selección en el mundial de Brasil, terminó sentado en la banca, viendo cómo la selección caía nuevamente en el cuarto partido.

En León también dejó de brillar luego del mundial, mientras Luis Montes volvió a encandilar al bajío. Gullit seguía bajando aún más su nivel, hasta que definitivamente dejó de aparecer en la lista de convocados para la selección nacional.

Antes del mundial, los medios lo ponían en el Ajax, un año después parecía estar destinado al banquillo de León.

Llanto, lamento y tristeza máxima pueden describir su salida de la fiera en el 2016, cuando, luego de ser fichado por Chivas, decía que él no quería salir del equipo para mudarse a las Chivas. Por obvias razones esto no fue del agrado de los aficionados del rebaño, quienes desde el día uno le pidieron a Carlos Peña ser el héroe que tanto necesitaban.

El verano pasado salió de Guadalajara (aunque aún permanecía en León) sorpresivamente con rumbo a Escocia. Cinco millones fueron suficientes para que Carlos Peña lograra cumplir su sueño de jugar en Europa, donde fue pedido especialmente por el técnico del Rangers, en ese entonces Pedro Caixinha (ahora estratega de Cruz Azul), abiertamente expresó su gran fanatismo por el jugador en su etapa en León.

Ahora nuevamente Caixinha solicita que contraten a Gullit, a la espera de que responda, que al fin juegue como antes del Mundial de Brasil. La afición espera lo mismo y más con el salario que sostendría el jugador, que según especulaciones sería de dos millones de pesos mensuales, esto ya desmentido por Yayo de la Torre, pero es presión extra que se le otorga a un jugador que ha demostrado que ante la presión, desaparece.

Ya es 2018 pero él parece que aún sigue en el 2014, en aquella lesión en donde su querido amigo veía frustrado su sueño de ir a jugar a un Mundial. Montes ya está recuperado y nos vuelve a deslumbrar con el balón, mientras que Gullit sigue dando tumbos esperando a que algún día se le quite el miedo a jugar futbol.  

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