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Casi medio año | Columna de Adrián Ibelles

 

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El 31 de marzo se ve ya muy lejano. Aún creíamos en el quinto partido del Tri, en donde Araujo y Reyes estaban contemplados para ser titulares. Osorio analizaba sus listas y la de los promotores. Santos Laguna aún no era el campeón mexicano. El 31 de marzo fue sábado. Ese día América derrotaba al Cruz Azul, en la que sería la última derrota de la máquina en casi medio año. 
 
Tal vez estoy exagerando. No hablamos de medio año de juegos. Pero sí de 13 partidos sin conocer la derrota. Seis del torneo de liga vigente y tres de copa. Sumemos lo que sumemos nos da el mismo resultado: Cruz Azul ya no sabe cómo perder. 
 
Hubo hartazgo. Hubo desilusión. Hubo un ultimátum por parte del aficionado azul, que ha sufrido por dos décadas del “yamerito”, para dar paso al “aypalotra”. Fanáticos que se han vuelto inmunes a los meses y a las burlas. Un grupo de aficionados que ni bajan los brazos, ni dejan de soñar, y que por fin, están recibiendo algo a cambio.
 
El azul es líder. Es un equipo bien balanceado, disciplinado y eficiente. Con Pedro Caixinha al mando, y con los refuerzos más efectivos del inicio de temporada ( que le han obsequiado a la escuadra una diferencia brutal de goles en la liga de +9), los que ahora juegan de locales en el Azteca, están muy por encima de otros rivales en plantel y mentalidad. 
 
Pero todo empezó un 31 de marzo. Contra un rival odiado. Con un marcador que se les fue de las manos. Con un grupo que se hartó de tocar fondo y decidió ser la mejor versión de sí mismos. Y con un poco de ayuda de los recién llegados.
 
El domingo, en la casa del campeón (aduana por demás complicada), Cruz Azul buscará extender su racha lo más posible. Con suerte y llegan al último partido, para cambiar una historia que por dos décadas se han cansado de escuchar. 
 
Veremos. 
 
Sigan en sintonía.
 
 
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