Carta a Rubí, la quinceañera. Columna de Jorge Saldaña

18:13 07-diciembre-2016
Carta a Rubí, la quinceañera. Columna de Jorge Saldaña

rubi

Bella Rubí, no me conoces, soy un reportero de San Luis Potosí que ha seguido con gran interés el fenómeno que causó la invitación que tu familia hizo en las redes sociales a tus XV años.

De entrada los felicito, muy pocas personas logran la atención que ustedes alcanzaron en tan poco tiempo. A pesar de tu grácil edad, estoy seguro de que te habrás ya dado cuenta de que la atención desmedida y generalizada es un arma de doble filo, y por tanto te puede encumbrar por algunos días o hundir por el resto de tu vida.

La decisión es tuya y te ha llegado en un momento muy importante, ya que desde mi humilde punto de vista, este evento lo puedes usar para mejorar tu futuro y el de tu comunidad, o preferir desperdiciarlo en un pasajero y efímero acto atención y frivolidad, producto del poder de las redes.

A poco menos de un mes de tu fiesta, ni a las autoridades de nuestro Estado, ni a las del municipio Villa de Guadalupe al que pertenece tu comunidad, La Joya, se les ha ocurrido aprovechar de forma positiva el impacto que está generando tu celebración y es esa la razón por la que me atrevo a escribirte esta carta.

Debo decirte que para nosotros que somos reporteros, el oficio nos permite observar y denunciar muchas cosas (wuuuuuuu); sin embargo, en escasas ocasiones logramos con éxito la atención pero sobre todo la reacción efectiva de las autoridades que lamentablemente se conducen con más desidia que un caracol con autismo.

Mira, debo confesar que no tengo el gusto de conocer La Joya pero si he podido estar en muchas otras comunidades parecidas del Altiplano. De casi todo el territorio potosino. No sé tú pero ahí he detectado carencias que duelen. Niños y niñas que tienen muy pocas o ninguna oportunidad de salir adelante; pocas escuelas y muchas cantinas; jóvenes que solo sueñan con irse a los Estados Unidos o convertirse en “malos” porque en su lugar de origen no hay ni cómo ganarse un pan; comunidades sin servicios básicos y, en general, condiciones disparejas al grado en que hieren.

Tú apenas cumplirás tus quince años y aunque todavía no eres una ciudadana en el sentido estricto de la palabra, debes saber que también cuentas y me gustaría que reflexionaras ¿quién en este momento sino tú, que tienes la atención de todo el país, podría denunciar, evidenciar y proponer un mejor rumbo a tus amigos, vecinos y paisanos potosinos?

¿Sabes, joven Rubí, que los programas de Desarrollo Social reciben recursos por miles de millones de pesos que podrían cambiar el rostro de cientos de miles de potosinos pero que el titular de esta dependencia, Alberto Elías Sánchez, no sabe ni por dónde empezar porque no sabe absolutamente nada del tema?

¿Sabes, famosa festejada, que mientras en los municipios más pobres no llegan los recursos, no se fomenta la inversión, y se deja sin atención médica a sus habitantes, el gobierno mantiene a miles de burócratas sindicalizados y los caprichos de sus líderes por un monto cercano a los 40 mil millones de pesos cada seis años? Sí, Rubí, de ese tamaño es la chiva de quienes dicen estar al servicio del resto de los potosinos.

Por si fuera poco, cumpleañera, del dinero con el que se van a pensionar y vivir de maravilla el resto de sus días, esos buenos para nada, los administradores, van y usan el dinero que juntan para apostarlo en parejeras de la especulación financiera mundial. ¿Te parece justo?

Por otro lado, los presidentes municipales están más preocupados por darle empleo a sus compadres y amigos (que por cierto luego demandan al Ayuntamiento y reciben liquidaciones millonarias) que por conseguir recursos y programas que activen la economía de sus municipios. En tres años más, cuando cumplas 18, te darás cuenta de que cuando son candidatos acudirán a tu casa, te regalarán cosas y prometerán “el cambio”. No les creas y desde hoy -te sugiero- exige que los que hoy gobiernan, cumplan, justo como lo hizo tu padre al sostener su invitación. Toma ese ejemplo. No hay nada más valioso que la palabra.

En fin que no quiero interrumpirte más pues me imagino tendrás muchas actividades propias de tu próximo evento, así que me despediré con algunas sugerencias que, si las aprovechas en la ola de atención de la que hoy gozas, quizás pudieras aportar no solamente una damita más a la sociedad, sino una propuesta inteligente de una joven señorita potosina que le hizo ver al mundo un pedacito de la realidad de nuestro San Luis Potosí y sus necesidades.

1.- Aprovecha tu fama para pedirle a tu presidente municipal que instaure un festival anual de los XV años, que pida a la federación y canalice recursos para restaurar la comunidad y se convierta en un centro de eventos que generen economía permanente. Hay docenas de historias en que los pueblos se convierten en centros de atracción turística mundial gracias a historias -reales o ficticias-.

2.-Pide al Secretario de Turismo que se ponga las pilas, el inocente no sabe pensar en otra cosa que en la Huasteca, y en el Altiplano también hace aire. Si corporativos locales, nacionales y hasta internacionales están dando facilidades para acudir a tu evento ¿Qué mejor oportunidad para que desde tu fiesta se presuman las bondades de todo nuestro territorio?

3.- Invita al Gobernador, Juan Manuel Carreras López, a que acuda a tu comunidad y a tu fiesta (es buena onda) y durante el vals hazle ver que la seguridad, servicios de emergencia y protección civil que por tu evento se desplegaron, también hacen falta el resto de los días y en el resto del Estado. Es más, si el padrino te da tiempo, puedes también solicitarle llevar el Festival Cultural de San Luis a Villa de Guadalupe.

4.- Como mujer, joven y potosina, puedes hacer un llamado a los medios de comunicación locales, nacionales, e internacionales sobre los casos de mujeres desaparecidas en San Luis Potosí y apurar a la federación para que emita la Alerta de Género. Docenas de familias te lo agradecerán.

5.- Baila mucho, canta, disfruta, pero en tu video te sugiero dar a conocer los caminos de terracería, la falta de escuelas y servicios, y todo lo que tú creas que haga falta en tu comunidad (sobrarán productores que al levantar tu voz se ofrecerán a hacerlo gratis).

6.- Siéntente orgullosa de tu familia, al final es todo lo que uno posee de verdad. De lo demás como quiera nos arreglamos.

Felicidades, Rubí.

  1. Nos guardas un pedacito de pastel y te encargamos foto del ganador de la Chiva.

Por: Jorge Saldaña

 

 
 
Comentarios