#4 TiemposColumna de Jorge Ramírez Pardo

Carmen en la radio, y los de Roma | Columna de Jorge Ramírez Pardo

Enred@rte

 

 

Para la historia reciente de la radio en México, Carmen Aristegui, quien luego de años de lucha en desventaja, acaba de ganar un litigio contra la empresa MVS de la familia Vargas, es un ejemplo de congruencia. Líder de un equipo de trabajo hacedor de un periodismo indagatorio de profundidad, forjado con investigación y equilibrios de partes y contrapartes en opinión y relato.

Además, sorprende saber que la suspensión a Carmen en la radio, significó en los cuatro años subsiguientes para MVS, prebendas de más de 6 mil millones de pesos en dádiva gubernamental peñanietista, otorgados a través de concesiones y paquetes publicitarios y propagandísticos.

LOS HECHOS

El 12 de marzo de 2015, dos periodistas del equipo de Carmen, Daniel Lizárraga e Irving Huerta, fueron despedidos por MVS, acusados de usar la marca de la emisora y filtrar informes sobre la corrupción gubernamental. En ese momento Carmen Aristegui emitió un ultimátum y amenazó con renunciar si MVS no reincorporaba a sus dos miembros del personal.  Cuatro días después, MVS despidió a Aristegui luego de considerar que ella había cruzado la línea por haber emitido un ultimátum a la gerencia de MVS.

Los periodistas despedidos, hicieron la investigación que mostró el «escándalo de la casa blanca» (un contratista estatal habría construido una residencia millonaria), e involucraba a la Primera Dama, esposa de Enrique Peña Nieto, en evidente conflicto de intereses.

Sin embargo, tanto el gobierno mexicano como MVS declararon que la partida de Aristegui se debió a desacuerdos internos entre ella y la gerencia de MVS.

El 21 de junio de 2018, un tribunal federal dictaminó que el despido de Carmen Aristegui del grupo de radio MVS en 2015 fue «ilegal e impropio», sin embargo el litigio siguió y hasta la semana pasada se resolvió de manera definitiva a favor de Carmen Aristegui.

ASIGNATURA PENDIENTE

Respecto al acontecer de la radio televisión en México abordado la semana pasada, va un complemento.

Durante los 90 días transcurridos del sexenio de Andrés Manuel, en medios de comunicación:

  •         El duopolio radiotelevisivo Televisa/Azteca, deja de percibir sumas inconmensurables en publicidad y propaganda gubernamental
  •         Se advierte discrepancia en los componentes de la dupla:

Ø  Los aztecos no disimulan sus simpatías y oficialismo.

Ø  Los televisos padecen marcado desplome económico, y sus jilguerillos de opinión, con el pontífice de petate Dóriga a la cabeza, proyectan frustración porque se les dificultará (¿terminará?) la actividad consuetudinaria del cochupo o soborno a cambio de callar desmanes, tapar corruptelas y ponderar demagogia de poderes públicos/privados.

El gobierno federal debutante no ha mostrado línea ni acción para refundar el ejercicio comunicativo, hasta hoy y durante más de 60 años de predominio infame, aquí ya ventilado.

Otra fue la radio primigenia mexicana, inaugurada el 27 de septiembre de 1921.

Hay todo un rumbo a recuperar y no precisamente en la televisión, sino en la radio y, ahora, en redes de Internet. Posibilidades de acrecentar el pensamiento, la visión pensante y, por lo mismo, un ejercicio de en democracia menos ruin en relación al persistente.

La radio en México es un medio de comunicación de masas con 98% de penetración nacional y una mayor diversidad de propietarios y programación que en televisión.

La radio ha cumplido un papel ejemplar en países de Latinoamérica en escolaridad, educación y recreación con identidad propia. Colombia, Ecuador, Dominicana, entre los más destacados, son un espejo radioeléctrico y en él los mexicanos nos pudiéramos mirar y reinventar.

Devolverle su dignidad y espacios a la radio indigenista mexicana, y propulsar la radio comunitaria es asunto más de imaginación y voluntad que de magnas erogaciones presupuestales.

EN LA HUASTECA POTOSINA

Según se comentó: Es relevante en la radiodifusión potosina la radiodifusora multi-lingüe “La voz de las huastecas”, ubicada en Tancanhuitz, modelo generado por el Instituto Nacional Indigenista a inspiración de otro acuñado a fines de los setentas pasados en Radio Lázaro Cárdenas, costa de Michoacán, a su vez, con pautas propias y algunas antes ensayadas en Radio Educación.

ROMA LA DE CUARÓN Y YALITZA

Al cierre de este escrito, está por decidirse la entrega 91 de la edición más comercial y sobrerrepresentada de premios a la cinematografía, los Óscar.

Cuántos se le otorguen a la mexicana “Roma” no es lo más relevante. Significativo es el hecho de cómo una microhistoria de tinte autobiográfico fue llevada al cine en calidad de obra maestra de cobertura universal.

El tema será retomado el próximo viernes al interior de curso/seminario del CUART/UASLP Neorrealismo italiano y sus resonancias hasta el presente. Algo de lo ahí reflexionado es cómo las vanguardias del fílmicas del siglo parten del estudio, reflexión y recreación de los grandes creadores y estéticas que les precede, y las incidencias en la “Roma” de Cuarón.

 

AQUÍ EN PUEBLO QUIETO/MUSTIO

En efecto, la quietud y la mustiedad potosinas, inducidas en su origen desde clubes de élite y sacristías, se han adueñado desde hace casi 30 años de una rectoría estatal artes/cultura anodina, hoy en ejercicio de lentitud, exceso de directivos estorbantes e improductivos, retórica mentirosa y diarrea de programación de predominio mediocre. Como en la historia novelada El Gatopardo de Giuseppe Tomasi de Lampedusa (llevada al cine en 1963 por Luchino Visconti), hay apariencias de cambios inexistentes.

 

*Jorge Ramírez Pardo, enredarteslp@hotmail.com, periodista y cinematografista por la UNAM.

También lea: A renacer la radio y desmontar el gatopardismo potosino | Columna de Jorge Ramírez Pardo

Nota Anterior

El Silmarillion: un viaje por el mundo de J.R.R Tolkien | Columna de Edén Martínez

Siguiente Nota

Ser rico no es malo | Columna de Carlos López Medrano