Noticias en FAPágina Impar

¿Qué aprendimos de la elección en el Edomex? | Columna de Silverio Marín

Página impar

Aquí no hay alternancia. No es malo que el Estado de México haya votado una vez más al PRI. Lo que de verdad es triste es que en esa entidad no exista la alternancia. Pese a la pobreza, la violencia contra las mujeres y la ya muy demostrada corrupción del grupo en el poder, el Edomex sigue eligiendo al tricolor y nadie sabe explicarse bien por qué.

Monarquía mexiquense. Algunos fatalistas feladores (no vayan al diccionario) dirán que, al ser nieto del exgobernador Alfredo del Mazo e hijo del exgobernador Alfredo del Mazo, estaba en el destino de Alfredo del Mazo ganar el puesto en el Ejecutivo mexiquense. La realidad es aún más triste. El Estado de México tiene las condiciones perfectas para que sobreviva una monarquía democrática, como la del grupo Atlacomulco, que ha llevado a los Hank-Peña-Del Mazo al gobierno de ese estado. El mecanismo funciona como dijo el foxismo en 2006, “cambiando de jinete sin cambiar de caballo”. En el Edomex no solo no hay alternancia. Tampoco aspiran al poder -el verdadero poder- quienes no se ciñan al grupo Atlacomulco.

¿Derrota? Quienes quieran ver a Andrés Manuel López Obrador como “el gran perdedor” del domingo están poniendo sus críticas en el lugar equivocado. Morena tiene apenas tres años de existencia, que ya le bastaron para colocarse en el segundo puesto en unas elecciones en el Edomex. No señores, Morena y AMLO ganaron también, aunque no se queden con el gobierno del estado. La fuerza como figura de Liópez (como le dice el adorado Gil Gamés) hasta sirvió para impulsar a una candidata que muchos acusaron de “desconocida”.

¡Derrota! Lo que sí, es que de cómo reaccione López Obrador en los próximos días dependerá su futuro. Si AMLO vuelve a tener sus fúricas reacciones, podría perder dos elecciones en una semana, la del Estado de México y la presidencial de 2018. ¿Lo dudan? A 11 años de distancia, mucha gente sigue quejándose del plantón de López en Reforma tras el fraude de 2006. Incluso mucha gente que ni siquiera “sufrió” ese plantón. Por alguna extraña razón, los mexicanos no gustan de defender los derechos a manifestarse, sobre todo por imágenes mediáticas. Esa es la mafia del poder de la que AMLO habla. Parece que Andrés Manuel ha tenido la altura de miras (gran frase de columnistas) para mantenerse sereno hasta ahora.

Este sí. El que sí puede sentirse derrotado es Ricardo Anaya, porque su apuesta, Josefina Vázquez Mota, mostró otra vez que es una muy mala candidata y cayó hasta el cuarto lugar. El destino podría ser el mismo si Anaya se empeña en ser el aspirante blanquiazul a la presidencia. Parece que la única opción real para el PAN es Margarita Zavala. Para que vean que “la caballada está flaca”, como decían los de antes.

El tapado. El domingo, Alejandra Barrales, presidenta del PRD, dijo que si las campañas para gobernador del Edomex hubieran durado dos semanas más, ese partido habría ganado las elecciones. Y si mi abuelita tuviera llantas sería bicicleta. Pero tal vez a Barrales le auxiliaba la razón. El crecimiento de Juan Zepeda en las últimas semanas fue tal que hasta mandó al cuarto lugar a Vázquez Mota. Con muchos menos puntos negativos y siendo mucho más carismático e interesante que Miguel Ángel Mancera, ahora Zepeda parece hasta una buena opción para candidato presidencial perredista.

Nada de laboratorio. A los analistas políticos les encanta decir que el Estado de México es un simulacro de la elección presidencial, un año antes de que ocurra. Nada puede estar más alejado de la realidad, primero porque en el Edomex nunca ha habido alternancia, mientras que en la presidencia de la república ya se cuentan dos. Pero también porque las condiciones cambian a lo bruto en una elección presidencial. PAN por ejemplo no tendría un candidato tan flojo, ni el PRI uno tan reconocido.

Subestimar al campo. El volteón que tuvo el PREP mexiquense conforme avanzaba la conformación de sus estadísticas tiene una explicación. Los contextos urbanos fueron de Delfina Gómez, pero en las zonas rurales ganó Alfredo del Mazo. Subestimar al campo es un error común en la política, que le costó la elección a Hillary Clinton el año pasado, por ejemplo, pero también caen en esa falla muchos movimientos sociales, como #YoSoy132, que piden fotografías de sábanas de resultados electorales en zonas donde ni siquiera hay señal de internet. Mientras en EU, las zonas rurales votaron contra el hartazgo del lenguaje político, en el Edomex votaron contra el desconocimiento de las nuevas fórmulas. Da para pensar. Les doy un año para ello.

@TormentoMarin

También recomendamos: La contradicción del frente opositor | Columna de Silverio Marín

Nota Anterior

La porquería | Columna de Édgar Santillana

Siguiente Nota

#Especial | El costo de limitar la libertad de expresión