De México, política y otros sonesNoticias en FA

¡Al diablo con el PRI y con nuestros partidos políticos! | Columna de Édgar Santillana

De México, política y otros sones

Son tiempos electorales y como ya es costumbre en nuestro país, es el momento en que todos los partidos políticos sacan de sus cuarteles a sus mejores elementos, ponen su mejor cara y, justamente, es cuando les preocupa México.

Pero no, a estas alturas debemos dejar de engañarnos, a los partidos lo que les preocupa, lo único que les importa, es ganar y hasta ahí, que al país se lo lleve la… corriente.

En esta ocasión, los más preocupados son los del tricolor, quienes a través de sus propios méritos han ganado el desprecio de una gran parte de la población. Gobiernos ineficientes bajo el mando de sus abanderados, funcionarios más que corruptos bajo sus colores, y una situación de turbulencia en el país, en cualquier ámbito y sector, bajo la presidencia de Enrique Peña Nieto, el presidente menos aceptado en la historia de México; ha llevado al que es quizás el peor momento del PRI, en términos de credibilidad y confianza, desde su fundación.

Por esta razón, la exgobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega Pacheco, lanzó la mañana del pasado martes un video vía redes sociales bajo el hashtag #RecuperemosAlPRI”, donde hizo un llamado a los militantes para “retomar al partido”, y dijo que el partido se encuentra en una terrible crisis de credibilidad, “cada día los escándalos de corrupción de algunos funcionarios públicos priistas dañan la reputación de militantes honestos y que están comprometidos con México”, agregó. Todo esto, en el marco de la XXII Asamblea Nacional del partido, próxima a celebrarse.

Muchos priístas se han alejado de su gente, han dejado de escucharla, y esto ha provocado los últimos fracasos electorales. Este año estamos viviendo un proceso electoral complicado, pero el PRI es un gran partido que puede y debe ganar, solo podrá hacerlo si regresa a escuchar y a trabajar junto a su militancia”, añade.

Pero lo que Ivonne, y quizás el resto de los priistas no entiende, es que ya no se trata de una situación al interior del partido, no se trata de cambiar la estrategia para que todo luzca bonito de nuevo. Ya no es el juego “simular y ganar”, el problema es más profundo: el hartazgo social hacia los partidos políticos de siempre y sus trucos sucios para ganar, donde el PRI se lleva la corona. Hoy el tricolor agoniza y los ciudadanos no tienen intención alguna en socorrerlo.

Enrique Pena Nieto, durante su campaña en 2012. Foto: Margarito Perez

No se trata de la reputación de los militantes, ni de la del propio partido, se trata de que por fin hagan lo que les corresponde hacer: competir y trabajar por México. No por el número de militancia para aumentar la cantidad de millones que reciben periódicamente, no por mantenerse como la primera fuerza política, no por aferrarse al poder para hacer y deshacer como les plazca. La estrategia para recuperar la confianza de los mexicanos es clara y muy sencilla: deben ponerse a trabajar. Hacerlo de manera honesta, y poner los intereses de los mexicanos por encima de los particulares, atender las necesidades de la ciudadanía a fondo y no con migajas, porque para eso cada uno de los mexicanos les pagamos.

Y lo anterior, es el consejo para aquellos que buscan salvar al “gran partido de México”, y que aplica también para cualquier otro partido político mexicano, que si algo han hecho bien, es aprender del PRI, convirtiéndose en simples reproductores de sus artimañas. Pero si hablamos de una solución para México, el panorama es claro, no se trata de salvar a un partido, ni a dos ni a tres, ni a ninguno. Habrá que darles muerte.

El partidismo mexicano, y agrego “mexicano” porque tiene grandes particularidades no precisamente buenas, debe caer. El tratar de mantenerlo con vida es aferrarse a algo que ya no funciona, que es tóxico y que terminará por matarnos a todos. México debe voltear a ver nuevas alternativas, deshacerse de ese marcado partidismo y del paternalismo al que estamos tan acostumbrados, que solo ha servido como un fuerte freno al avance de nuestro país.

Pero no caigamos en confusión, no hablo de establecer un modelo político sin partidos, de alguna manera estos funcionan para dar orden a los procesos democráticos. Hablo de reinventarlos, de consolidarlos como verdaderos partidos políticos democráticos, y no como lo que hoy por hoy son: un gran negocio.

Para darnos una idea, los partidos políticos en nuestro país recibieron este año más de 4 mil 138 millones de pesos, si usted gusta de drama, intente escribir eso en cifras numéricas y quedará más que satisfecho. Pero si acaso no fuera suficiente, le ayudo un poco. Este año hubo grandes reducciones (recortes) al presupuesto en Educación, el Sector Salud, Infraestructura y programas sociales, mientras que a los partidos políticos se les otorgó un aumento del 2.66 por ciento, algo así como 107 millones más que al año pasado.

De esos “billullos”, como diría AMLO, mil 43 millones son para el PRI, 791 millones para el PAN,  477 millones para PRD, otros 400 millones para Morena, y 357 millones para el Verde, el resto repartido entre los partidos pequeños, donde al que menos le toca (PT), se lleva 233 millones. ¿No le digo?, ¡negociazo!

Por eso urge reformar la cuestión partidista en nuestro país, porque hoy nuestros partidos no funcionan más que como parásitos que están arrasando con todo, que poco a poco están matando a México. ¿Y qué se hace cuando hay un parásito que hace tanto daño? Eliminarlo.

Los partidos políticos funcionan, pero cuando de verdad son partidos políticos y no depósitos de billetes. En países de primer mundo, las cosas son bastante diferentes, basta con voltear al norte y ver a Estados Unidos. Dos partidos que funcionan (Republicano y Demócrata) y que nutren sus campañas de recursos privados, no del erario público. En México tenemos una decena de partidos que no funcionan, y que se llevan el patrimonio de todos los mexicanos, esos que sí trabajan y los que mantienen a flote esta nación.

Y lo anterior es tan solo un ejemplo, la forma de hacer política en México está obsoleta y se ha vuelto en contra nuestra, no podemos tolerarla más, y mucho menos tratar de “recuperarla”. ¡Al diablo con el PRI!

 ¡Al diablo con nuestros partidos políticos!

@Santillana_Edg

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