Tercera Llamada

Ahhh, el Senado | Columna de Jorge Saldaña

Tercera llamada

Ser senador de la República en México debe ser lo más cerca que se puede estar del Cielo, con la enorme ventaja de no tener que estar muerto. Es la más alta tribuna, es la Cámara de mayor cercanía al Presidente, el Estado con “E” mayúscula está en manos de esos 128 buenos hombres y mujeres que lo integran, todas las instituciones y funcionarios les rinden el más alto respeto.

Son además los compañeros de todo el sexenio del Jefe del Ejecutivo Federal pues gozan de su investidura también por seis años. No hay vehículo, avión, barco, helicóptero u cualquier medio de transporte que no pueda solicitar la presidencia del Senado para resolver alguna cuestión de Estado que signifique la presencia de uno de sus integrantes. La Patria es Primero, dice su sede con letras de oro recordando la frase de don Vicente Guerrero Saldaña (y que algunos mal atribuyen a otros personajes). Los senadores son como semidioses, para acabar pronto.

¿Quién no iba a querer entonces llegar a tan envidiable posición? Al menos de los políticos que tenemos en San Luis, ninguno. Todos tienen latiendo su corazoncito, unos con mayores posibilidades que otros -claro está- pero todos tienen la aspiración como los Jetta, es decir, al menos en la cabeza.

Por lo tanto, los líos que vivimos en San Luis Potosí, la cercanía del banderazo del año electoral, y la franca lucha de poderes en el Estado en mucho responden justamente a esos anhelos desbordados de ciertos personajes por llegar a la representación de los Estados Unidos Mexicanos.

Queda claro que para serlo, se necesita algo más que una escalera grande y una chiquita, y vale la pena ir descubriendo todas esas condiciones que implica acceder siquiera a ser candidato a tal distinción.

Para los aspirantes de partido distinto al PRI, implica una lucha interna con sus compañeros por tener el mayor número de méritos, cumplir todos los requisitos, y además tener acceso, y de buenas, a la estructura y dinero de sus partidos, ya que la campaña al Senado es casi igual a una elección de gobernador, igual de cara e igual de complicada.

Eso sin considerar que se juega en fórmula, y que por el momento, si no cambia las reglas el Instituto Nacional Electoral con un acuerdo, la integración de dichas fórmulas de par, tendrán que obedecer a una participación que privilegie la igualdad de género, por lo que, por ejemplo, el PRD que hace seis años compitió con Fernando Silva Nieto como cabeza de fórmula, en esta ocasión tendría que postular a una mujer en la primera posición, dejando al partido con pocas opciones, entre las que sobresale la de la diputada federal Erika Briones.

En ese escenario, Erika tendría que ir acompañada en el segundo lugar con un hombre y es ahí donde las especulaciones giran entre el actual alcalde de la capital, Ricardo Gallardo Juárez, su hijo del mismo nombre o el presidente del partido en turno, José Luis Fernández, solo por mencionar a algunos.

En el PAN, como la elección anterior postuló en primer lugar a Sonia Mendoza y en segundo lugar a Octavio Pedroza, en esta ocasión tendría que ser a la inversa, un hombre en primera posición, entre los que destaca Marco Gama Basarte, y una mujer en segundo, que podrían ser la diputada federal Ángeles Rodríguez, o la local Josefina Salazar, igualmente solo por mencionar algunos nombres que suenan.

En cuanto al PRI la cosa cambia, y es que los códigos del tricolor son muy diferentes al del resto de los partidos, ya que la postulación misma tiene sus vertientes: los candidatos a postular, que en el caso de San Luis tendría que ser la primera en la fórmula una mujer y en segunda posición un hombre, también tendrán que pasar por la prisma del partido, del candidato a la Presidencia de la República, al gobernador o a una decisión “híbrida” de las tres cosas.

Además, en el PRI es donde existe mayor número de candidatos hombres que se sabe no rechazarían ser tomados en cuenta para contender, a saber: Pablo Valladares, Enrique Galindo,  José Luis Ugalde.

Tampoco están descartados José Ramón Martell y Carlos Jiménez Macias, aunque con menores posibilidades reales. Jesús Ramírez Stabros podría colarse en la lista si es que su candidato a la presidencia, José Narro Robles, llega a la boleta por el Revolucionario Institucional.

El problema para el PRI, es que –insisto, de quedar el acuerdo como está en el INE- es que tendría por fuerza que llevar a una mujer en primera posición de la fórmula, y es ahí donde no hay muchas opciones, si acaso repetir a Yolanda Eugenia González, o mirar a su sobrina, Cecilia González Gordoa, que actualmente tiene la aprobación implícita de Juan Manuel Carreras, quien la vio con buenos ojos para dirigir al DIF, falta ver si el candidato a presidente en 2018 no “pide mano” con sus propios candidatos.

Foto: Moisés Pablo /CUARTOSCURO.COM

Entre tanto, tal parece que todo se vale y aunque todavía no se vislumbra cómo cada uno de estos institutos políticos puedan equilibrar su química interna, los golpes bajos están a la orden del día, cada quién desde su trinchera, y cada quien haciendo su luchita.

Ahhh, el Senado. Prometo otra entrega sobre este asunto, porque se va a poner muy interesante. Faltan muchos nombres, poco tiempo y, desde mi muy humilde punto de vista, muchos escándalos entre los de noble anhelo.

Bemoles

Rugido en SLP

Mañana jueves estará en San Luis Potosí Armando Ríos Piter, quien renunció al PRD y a la candidatura al gobierno de Guerrero para poder contender como candidato independiente a la presidencia con su movimiento 360 y su estrategia “Jaguar”. Valdrá la pena escuchar su propuesta, a la distancia parece de las más interesantes. #YaVeremos

 

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