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¡Adiós, Manchego! | Columna de Emmanuel Gallegos

Gambeta

Como madridista a muchos les sería complicado hablar o enaltecer el accionar de un rival, especialmente si se trata del rival más odiado, pero en este caso, es difícil no quitarse el sombrero y hablar de uno de los jugadores más grandes que han pisado el césped de un campo de futbol, no solamente un genio con el balón en los pies sino un caballero en toda la extensión de la palabra. Por supuesto hablo de don Andrés Iniesta.

Después de deleitarme por varios años con la calidad y la magia de Zidane en el Real Madrid, tuve que sufrir (y ver con gran placer) del otro lado como un jugador que físicamente no era superdotado, que no era el más alto, ni mucho menos el más fuerte, pero que tenía un dominio del balón, de los tiempos, el toque educado y la inteligencia como ningún otro, que hubiera pisado el campo en mucho tiempo.

De muchos jugadores que he visto, quizá Iniesta sea el más exquisito y al que físicamente (dado que no es un futbolista muy alto) hubiera querido aspirar a imitar (el tiempo pasa muy rápido y ya no podría hacerlo), así que, si hubiera podido siquiera intentar parecerme a alguien, seguramente tendría que ser él. No sólo por su forma y estilo dentro del césped sino por la forma en que siempre manejó su carrera, siendo un profesional todo el tiempo.

Algo de lo que más detesto y señalo cuando hablo del Barcelona es (a mi punto de vista) la falsa idea de querer ser un club ejemplar, con jugadores que son un modelo a seguir y que de cierta forma son intachables (más como intocables) y en todos los años (más de 20) solamente recuerdo o pienso en uno que cumple exactamente con todos esos valores y que podría poner en ese pedestal “blanco”, y es éste que tristemente dice adiós al Barcelona (espero que no sea una despedida futbolística).

Iniesta no le debe nada al futbol, y tristemente el futbol tiene una deuda pendiente muy grande con “El Fantasmita” y es ese balón de oro que no se le dio después del año 2010 tanto con España como con el conjunto blaugrana, francamente su nivel estuvo por encima de Messi, Ronaldo o Xavi. Tenía todo para ser reconocido pero tristemente la pelea de los dos monstruos fue lo que lo relegó, seguramente no lo necesita, pero sí lo merecía.

En Antena 3 sacaron un reportaje en video de Andrés cuando era pequeño, y decía que “él era del Madrid”, no me imagino qué hubiera ocurrido si finalmente eso hubiera sido una realidad, pero estoy seguro que la decisión que tomó fue la correcta, si como blanco hubiera sido mejor o peor desgraciadamente no lo podremos saber, lo que es cierto es que él estaba destinado para algo grande y debemos estar agradecidos por lo que nos ha dejado y por lo que le ha aportado a este bello deporte.

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