#4 TiemposDestacadasTercera Llamada

Adiós Adrián. No te vamos a extrañar | Columna de Jorge Saldaña

Tercera llamada

 

Si el gobernador solamente hubiera querido mejorar la eficiencia de su oficina de comunicación, le hubiera bastado con nombrar a un chango amaestrado. El animalito, estoy seguro, le hubiera dado mejores resultados que Adrián Vázquez.

Pero no fue así, y con su decisión de nombrar a Raúl Camacho Muñoz en ese encargo, el mandatario manda un mensaje claro: reconstruir los puentes rotos y dar un golpe de timón a su administración.

Era necesario, sí. Pero además era más que urgente por dos razones: la primera porque de seguir Adrián al frente de su oficina de comunicación, la debacle de su imagen parecía inminente, y la segunda —que es más noble— por salvarle la vida a un amigo.

Le cuento, Culto Público, la historia completa: tras la visita del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador a la capital, Adrián Vázquez desapareció.

El asunto no fue raro en principio, porque en ningún viernes que se recuerde Adrián regresó en la tarde a sus actividades. Sin embargo, con el paso de los días el asunto se volvió raro, muy raro.

Nadie supo de Adrián en días y días. Pasó el fin de semana sin reportarse. Pasó lunes y pasó martes. Nada. Ni señas del pequeño (también en estatura).

El mandatario Carreras, su amigo, pidió entonces una búsqueda discreta pero vasta a lo largo y ancho del estado.

El martes 9, en la cama de una clínica de especialidades ginecológicas (sí, leyó bien) ubicada en la colonia Polanco, denominada Zárate, se encontró a Adrián Vázquez.

El gobernador no fue a verlo en ese momento, pero no pasaron demasiadas horas para que Adrián le mintiera por última vez a su amigo Juan Manuel.

“No te quería decir. Es esta la razón de mis constantes abandonos a mi encargo: tengo cáncer de páncreas y me estoy atendiendo”.

Devastado, el noble Juan Manuel se conmovió… pero poco le duró la angustia. Unos minutos después, el parte médico, solicitado por el secretario general de gobierno, desmintió al supuesto desahuciado.

Adrián no se estaba atendiendo por ningún síntoma siquiera cercano al cáncer. Se ingresó a la clínica para hidratarse y oxigenarse. La ansiedad, producto del síndrome de la abstinencia alcohólica, había hecho al final mella en su físico.

El gobernador fue engañado por última vez y a partir de ese momento la suerte de Adrián estaba echada. Se fue del gabinete.

Admiro muchísimo que el jefe del ejecutivo, engañado por enésima vez, todavía se haya portado gentil y gracioso en la presentación del sucesor de Adrián Vázquez. Ni hablar, es fino y ni duda cabe.

Raúl Camacho, por su parte, y a pesar de la muy respetable opinión de los enamorados de la conspiración, llega sin deberle nada a nadie, excepto a su trayectoria.

Los que ven registro Macabeo en el nombramiento se equivocan, y los que ven registros de Tadeo (Marco Antonio Flores) se equivocan más.

Ya abundaré pronto sobre el asunto.

Dos temas tendrá que atender el profesor emérito de la Facultad de Ciencias de la Comunicación que llegó a la vocería del ejecutivo: uno de la mayor importancia y el segundo… también.

Antonio Meza Rojo, de repugnante trayectoria en las oficinas de comunicación gubernamentales, sigue cobrando en la oficina de gobierno del estado (aquí le dejo la prueba de la página de transparencia y de la Cegaip en la que consta que todavía el mes de septiembre cobró completo) a pesar de haber renunciado hace más de tres meses y, obviamente no haberse presentado a trabajar a su puesto en Comunicación Social.

 

En lugar de trabajar para quien le paga, Meza Rojo está de medio tiempo en el semanario Exprés, de medio tiempo en la oficina de Comunicación Social de Xavier Nava y de tiempo completo cobrando contratos para su mediocre perfil de Facebook “Noticias San Luis”. De sus “medios” satélites ya estaremos hablando, porque los niños no siempre dicen toda la verdad.

No se vale que la “dignidad” se rompa por lo más débil, ¿verdad alcalde de la capital?

O, ¿a quién quiere engañar tratando de imponer a Meza Robo (digo, Rojo) en su despacho de comunicación?

¿Qué le debe usted a Tadeo? ¿O a quién, como para dejar entrar semejante sanguijuela a su gobierno? Ya con las que tiene vasta y sobra.

En la rueda de prensa del posicionamiento de la deuda pública de la administración de Nava, al único que saludó el alcalde fue a Meza Rojo, mientras el flamante empleado municipal bajaba de las escaleras y se dirigió directamente a saludar a Carlos Hernández Palomares. ¿Casualidad? No seamos ingenuos.

El segundo asunto, igual de importante, es el abandono en que tiene el estado a la seguridad de un periodista. Everardo González, quien está en riesgo inminente de muerte, porque tanto Antonio Meza como su pandilla infantil lo han señalado injustamente como integrante del crimen organizado y parecería inminente su desaparición forzada.

Al periodista no se le han otorgado las garantías de protección a pesar de las recomendaciones (ignoradas) de la CNDH. ¿Quieren cargar otro periodista muerto? Toco madera.

¿Quiere, Culto Público, que le cuente cómo Toño Meza hizo pedazos la imagen de Mario García Valdez en unos cuantos meses que trabajó para él?

Pues será en la próxima, porque se me acabó el espacio ☹

Hasta la próxima.

jfsh007@gmail.com

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