#4 TiemposDeportes

Adiós 2018 | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Testeando

 

Año de mundial y por ende de mucho futbol. 2018 se acaba y es momento de revisar lo que nos ha dejado en materia de futbol.

Vale la pena comenzar por hablar del campeonato de Clausura. En México tenemos poca memoria futbolera de corto plazo: seguro muchos ya olvidaron que Santos Laguna se coronó eliminando a los grandes favoritos como América y Tigres, jugando un futbol brillante y muy sencillo; resaltemos bien que el capitán de ese barco, el uruguayo Robert Dante Siboldi, fue despedido semanas más tarde por un conflicto que nunca estuvo del todo claro. Triste final para un equipo que jugaba de maravilla.

En el Ascenso tuvimos lo impensable: la final por el boleto la jugaron dos equipos que no tenían derecho a ascenso, lo cual le quitó toda la emoción a esos partidos. Al final Tapachula logró el título, y listo, se quedó en su división y Lobos BUAP permaneció en la Liga MX. Cosas que solo pasan en México.

Con el verano llegó el Mundial: la fiesta más grande del futbol que solo podemos disfrutar cada cuatro años. Desgraciadamente la fiesta se convirtió en Eurocopa y los equipos de otras regiones se fueron pronto; solo Uruguay y Brasil pudieron medio levantar la mano, perdiendo en cuartos. Al final Francia fue notable ganador y le quitó la sorpresa que pudo ser Croacia y su ganador del balón de Oro, Modric.

Para la Selección Mexicana nos queda el gran recuerdo de uno de los mejores partidos que se ha dado en un mundial: derrotar a la Alemania campeona defensora en el primer partido, ganarlo 1-0, y después olvidarnos de un Mundial donde pasó lo de siempre, perder en octavos, esta vez contra Brasil.

Para cerrar el año, los torneos de apertura tanto en la Liga MX como en el Ascenso MX, un Cruz Azul que volvió a ilusionar jugando bien y muriendo de nada contra un América que se mostró contundente en la liguilla, goleando a Pumas en el Azteca y luego levantando el título 13 contra los azules.

En el Ascenso, Dorados sorprendió a todo el país contratando como técnico a Diego Armando Maradona, un envión anímico que los arrastró hasta jugar la final, haciendo un futbol muy práctico y aprovechando las cualidades de su cuadro. Esta liga tuvo su final soñada: Dorados enfrentó al Atlético de San Luis, el equipo con inversión española en México. Tal vez la mejor versión de una final de vuelta en mucho tiempo; el encuentro se decidió en tiempos extras a favor de los potosinos, levantar el medio boleto y dejar a Maradona enfurecido y soltando golpes e insultos a la afición. Perdón Diego, a veces te toca perder.

El año siguió con la final de la Copa Libertadores, una final soñada para los hinchas argentinos. Enfrentó por primera vez en la historia a River Plate contra Boca Juniors; desgraciadamente la final estuvo manchada de lo que se respira a diario en el futbol pampero: violencia. El juego terminó desarrollándose en España, algo contradictorio para lo que el nombre de la copa enaltece, el Santiago Bernabéu fue el sitio para que River se coronara Campeón de América y con ello ganara su pase al Mundial de Clubes.

Para terminar nos quedó el Mundial de Clubes: un torneo extraño que pierde interés fuera de los aficionados que siguen a los participantes. Chivas representó tristemente a Concacaf. Suponíamos que ese sería su destino pero fue un poco peor: quedar en último lugar de la competencia. La otra decepción la tuvo River, perdiendo en semifinales y dejando la oportunidad de medirse ante el Real Madrid que terminó siendo campeón.

Así se fue, así termina, un gran 2018 tan solo esperando que el 2019 sea el año del regreso, el año que podamos decir en San Luis “volvimos”.

@Nefrox

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