Las Maracas del ViejoMéxico

A Trump le siguieron su juego. Columna de Marco Martínez.

LAS MARACAS DEL VIEJO.

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Después de haberse realizado la reunión privada en la Residencia Oficial de Los Pinos, entre el presidente Enrique Peña Nieto y Donald Trump, en su calidad de candidato del partido republicano a la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica, era obvio que cada uno diera su versión.

Que saliera el Presidente Enrique Peña Nieto y señalara en su cuenta de Twitter, “Al inicio de la conversación con Donald Trump, dejé en claro que México no pagara por el muro”, de forma posterior informó “A partir de ahí, la conversación abordó otros temas, y se desarrolló de manera respetuosa”.

Donald Trump, por su parte, reiteró su postura de construir un muro fronterizo entre las dos naciones, situación que es por demás indignante para todos los mexicanos, ya que si bien es cierto, el presidente estableció su postura de que nuestra nación no realizaría ningún pago por el muro divisorio, se dejó por un lado la lucha por la soberanía nacional, Trump en su país puede decir lo que él considere necesario, pero aquí en México se le debió de establecer limitantes en los temas a abordar, o más simple, señalar que el encuentro había sido privado y que no se darían a conocer posturas. La investidura presidencial se vio rebasada por un extranjero, siendo esto permitido por el poco oficio de nuestra canciller Claudia Ruiz Massieu

El manejo que la cancillería mexicana le dio a la reunión no fue el adecuado, si bien es cierto que diplomáticamente se le tenía que hacer una invitación a los dos candidatos a suceder al presidente Obama, también lo es que el manejo y condiciones las debió de imponer la cancillería mexicana, o asesorar al presidente Enrique Peña Nieto, para que la invitación no la realizara en estas fechas, si no que de forma posterior, una vez que pasara el informe de gobierno que se estaba preparando.

Si el mandatario mexicano y su gabinete trabajaban en los preparativos del cuarto informe de gobierno, no es lógico que se tuviera que ceder al capricho del candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica, toda vez que Trump fue el que forzó para que la reunión se celebrara en esta semana, exhibiendo una falta de determinación y decisión, para que el presiente Peña Nieto pudiera sostener su agenda política y doblegarse al capricho del candidato republicano, siendo esta la percepción de la mayoría de los mexicanos.

Solo los involucrados en la reunión privada saben en realidad lo que trascendió, pero nuevamente falta la pericia del manejo de medios por parte del equipo de comunicación social de la presidencia de la República, puesto que al salir de la misma, debieron señalarle al presidente Peña Nieto la importancia que él diera a conocer los puntos en los que se realizó la reunión privada, y así se le acotaba el manejo de los hechos a Donald Trump, tomando en consideración que el mensaje debería de ser claro, contundente y preciso, para que la sociedad mexicana se convenciera que nuestro presidente realizó una defensa de los connacionales que viven en los Estados Unidos de Norteamérica y que el candidato republicano tendría que medir sus palabras en tierra mexicanas.

Si bien es cierto que la invitación realizada por el presidente Enrique Peña Nieto, obedeció al hecho de crear un dialogo político entre el posible sucesor del presidente Obama, y recalcar la defensa de nuestros connacionales que viven lejos del territorio mexicano, reitero que el manejo político que se le dio a la reunión no fue el adecuado por la cancillería mexicana, ya que a la percepción de la sociedad se vio como una humillación a la soberanía en nuestro territorio, circunstancia que se vio reflejada en las redes sociales.

Para la presidencia de la República, no le queda más que acelerar la visita de la candidata del partido demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, Hillary Clinton, por lo que la tarea primordial para la cancillería mexicana y la embajada de México en Washington, es la de formalizar la invitación a la candidata y que esta acepte, con la mira en que esto puede suavizar la impopularidad de la visita de Donald Trump en su calidad de candidato republicano, y lo más importante, establecer a los demócratas que el estado mexicano no tiene una preferencia por el candidato republicano, ya que la candidata demócrata es quien va al frente de las encuestas, siendo esta a quien mejor se le debe de tratar por el estado Mexicano, al tener una visión conjunta de la política migratoria de los Estados Unidos de Norteamérica con México.

LIC. MARCO ANTONIO MARTINEZ CAMPOS.

Twitter: @viejomtz1

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